LA JUSTICIA, AYER Y HOY

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Norberto Lorenzo*

“Hemos avanzado pese a todo, pero se requiere una reforma integral del sistema judicial federal, tanto criminal como contencioso administrativo. Es una asignatura pendiente”.

Cuando Carlos Mendoza me insistió en que escribiera un artículo sobre la situación de la justicia en nuestro país, estuve a punto de contestar, como lo hacía el conocido personaje de la tira televisiva mexicana añeja, conocido como el Chapulín Colorado o El Chavo del 8, que afirmaba …..”se abusan de mi bondad”. Es que no soy un especialista en el tema, simplemente el destino me puso en la oportunidad de integrar el Tribunal Oral Federal en lo Criminal Nº 1 de La Plata, cuando juzgamos y condenamos a reclusión perpetua a los emblemáticos represores Etchecolatz y Von Wernich, además de intervenir en otros procesos importantes por secuestros extorsivos y tráfico de drogas.
Allí recalé porque me convocó el presidente de dicho tribunal, el Dr. Carlos Rozanski, para subrogar a la Dra. Aparicio que se había acogido a su   jubilación. Y me convocó por mi posición ideológica frente a los casos de represión sistemática de la dictadura, ya que nos habíamos conocido cuando yó, en representación del P.Intransigente, integré el consejo de presidencia de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, donde él era uno de los abogados, durante los años 1983 y 1984.
Escribo esto como agradecimiento a Rozanski porque me dio la oportunidad de juzgar a esos genocidas y el honor de trabajar junto a él en este tipo de casos, cosa que jamás se me había cruzado por la cabeza.

Deberíamos ahora, recordar que cuando asumió el Dr. Raul Alfonsín la presidencia (fines de 1983) lo hizo muy condicionado por los resabios dictatoriales y en la materia judicial no pudo o no supo o no quiso dictar una medida que significara la puesta en comisión de todos los jueces federales y  nacionales (Capital Federal) para así posibilitar de raiz la renovación absoluta de la estructura judicial que había sido funcional y cómplice de la dictadura cívico militar. Esa decisión permitió que esa estructura ser mantuviera a lo largo de los años, en lo que podría calificarse como “el huevo de la serpiente” de la dictadura, y que ha seguido casi casi hasta nuestros días.

Sin embargo, debemos consignar y no olvidarnos que el Dr. Alfonsín tomó una medida trascendente y sin parangón en el mundo, como fue el dictado del decreto que posibilitó el juzgamiento de las cúpulas militares que habían asolado a nuestro país, por parte de la Cámara Federal en lo Penal en pleno y que determinó en las Causas 13 y 44 dictar las sentencias a prisión perpetua a Videla, Massera, y demás genocidas. Sus antecedentes procesales, la investigación y las sentencias mismas, se convirtieron en cosa juzgada y por lo tanto, algo indiscutible u opinable y una base fundamental para todos los procesos posteriores.
Alguna vez, conversando con Raul Alfonsín, cuando ya gobernaba Menem, al preguntarle yo sobre el denominado pacto de Olivos, este me contestó…”mire Lorenzo, le puedo asegurar que la firma de ese pacto me costó en lo personal mucho mas que la firma del decreto de juzgamiento de las cúpulas militares..”  Y yo le creí y lo sigo creyendo. Es mas, cuando la defensa de Etchcolatz lo citó (a Alfonsín) como testigo de esa defensa, cosa absolutamente sin sentido y ridícula, el ex presidente se explayó frente a nosotros los jueces, al fiscal y a la querellas, dando cuenta de los momentos vividos en aquel momento tan delicado para nuestra historia, con toda hidalguía y firmeza. Incluso, frente a las críticas deslizadas por la sanción de las tristemente leyes de Punto Final y Obediencia Debida, nos aclaró que se vió forzado a eso porque estuvo frente a un ..”golpe de estado técnico” (SIC) y que quiso preservar el proceso democrático por sobre otras cuestiones. Aclaro que no estoy ni defendiendo ni justificando a Raul Alfonsín, solo quiero referirme a alguien por el que tuve y tengo un gran respeto, mas allá de las diferencias políticas e ideológicas que siempre sostuve con él.

Bueno, ese huevo de la serpiente de la dictadura ha durado hasta ahora, al menos en los estrados de justicia federal en lo criminal. Se avanzó muchísimo luego de la creación constitucional del Consejo de la Magistratura (reforma del año 1994), pero no alcanzó, aunque se posibilitó la elección de otros magistrados y la renovación se vino dando con lentitud, a veces llenándonos de incertidumbre.

Sin embargo, el juzgamiento por delitos de lesa humanidad ha venido avanzando a pasos firmes en todo el país y han llegado decenas de sentencias contra bestiales represores. Esto ha sido un avance muy significativo, que considero que persistirá sin freno y nos llena de enorme satisfacción.

Pero, subsisten en sus cargos –como es conocido- personajes muy reaccionarios que han dictado medidas repudiables. Tenemos el caso de la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal Federal de la Capital Federal, integrada por los los Dres. Yacobuchi y García, que a fines de 2008 habían excarcelado al “Tigre” Acosta y a Astiz y ahora dictaron medidas de detención domiciliaria para con otros genocidas procesados. Esto no llenó de bronca y zozobra y no han avanzado en la medida de lo necesario los juzgamientos por ante el Consejo de la Magistratura para separarlos. En otras partes (Mendoza y Córdoba) se los acusó y los imputados renunciaron antes del fallo.
Hemos avanzado pese a todo, pero se requiere una reforma integral del sistema judicial federal, tanto criminal como contencioso administrativo. Es una asignatura pendiente  que esperamos se resuelva lo mas pronto posible, aunque hay un demora inconcebible. El Consejo de la Magistratura está trabajando con mucha lentitud y recién ahora, hace diez días el Poder Ejecutivo elevó al Senado de la Nación la nómina de mas de 120 nombres para ocupar cargos de jueces, fiscales y defensores oficiales, que integraban las ternas de los distintos concursos.
Esperemos que estas designaciones aceleren la solución de los juicios aún pendientes.
Otro párrafo merecerían aquellos jueces que estando a disposición  de la “patria mediática” (como Carbone en la Capital Federal) retrasan, haciendo lugar a medidas cautelares, la plena vigencia de la Ley de Medios.

Esperemos que nuestro gobierno, siga avanzando tambien en este campo. Yo tengo confianza.

*Norberto Lorenzo, abogado, ex juez de la nación, ex integrante del Tribunal Oral Federal en lo Criminal Nº 1 de La Plata.

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