SOBRE LA REFORMA AGRARIA EN BRASIL

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Revista Nº 145 (09/2021)

Edición dedicada a América Latina

(Brasil)

Guilherme Cassel, ex-ministro de Desarrollo Agrario defiende la actuación de los gobiernos del PT referidas al sector. Entre 2003 y 2015, dice, fueron destinadas 51 millones de hectáreas de tierra para la Reforma Agraria en Brasil. Así lo expone

Guilherme Cassel, ex-ministro de Desarrollo Agrario de Brasil

El tema agrario siempre fue y continúa siendo muy caro para la izquierda brasileña. En fin de cuentas, es la indecente desigualdad de nuestra secular estructura agraria que ha sustentado y multiplicado la desigualdad de nuestro país. Se trata, por tanto, de un tema central, contemporáneo, que merece ser tratado con seriedad y responsabilidad.

Desgraciadamente, la costumbre de diseminar informaciones falaces o repetir hasta el cansancio mantras que nada tienen que ver con la realidad objetiva no es exclusividad de la derecha nacional. Cuando el tema es la Reforma Agraria en  los gobiernos del PT, algunos del llamado campo progresista insisten en dar la espalda a los hechos, ignorar los números y evitar el debate racional, todo gritando a los cuatro vientos que “el PT no hizo la Reforma Agraria cuando estuvo en el gobierno”. Agraristas de floricultura en busca de links en las redes sociales, tapan en forma irresponsable un debate que es central para el futuro del país. ¿Qué mueve tamaña estupidez?  ¿Cuáles son las razones para insistir en un ocultamiento de parte de la historia?  Al final de cuentas, ¿de qué Reforma Agraria están hablando?

Vamos a los hechos. Entre 2003 y 2015 fueron destinadas 51 millones de hectáreas de tierra para la Reforma Agraria en Brasil. ¿Creen que es poco?  Pues bien, esto equivale a dos veces el territorio de San Pablo. Más: estos 51 millones de hectáreas significan el 63 % de toda la tierra dedicada a la Reforma Agraria hecha por el Estado Brasileño en toda  su historia. O para aquellos que aún no están convencidos, basta recordar que el área de soja plantada prevista para la cosecha 2021-2022 en Brasil es de  39.82 millones de hectáreas, considerada la mayor de la historia.  Bastante menos, por lo tanto, que los 51 millones de hectáreas.

Hay los que afirman que lo más importante son las personas. Entonces vamos a ellas: 747 mil familias fueron asentadas durante los gobiernos del PT en 4.128 proyectos de asentamiento. Si consideramos un promedio de cuatro personas por familia, estamos hablando de casi tres millones de personas. Gente de carne y hueso, que no tenían tierra y pasó a tenerla, con documentos en la mano y acceso a políticas públicas que históricamente les eran negadas. No es difícil de entender.

Y como nada es simple cuando sólo la retórica importa, aún existen los que hacen el discurso inflamado de que no se puede simplemente juzgar a las personas por contar sólo con tierra y que lo importante es darles condiciones para producir y vivir con dignidad. Concordando plenamente con esta máxima,  volvamos a los hechos. En 2002, los recursos destinados a Asistencia Técnica para los asentados eran apenas del orden de R$ 5.3 millones; al final del mandato del Presidente Lula este valor saltó a los increíbles R$ 110 millones, veinte veces más en apenas ocho años. También es bueno no olvidar que en ese período los asentados pasaron a tener derecho a un crédito inicial para la producción de R$ 42.2 mil, lo que significó un ajuste de 570%. Convengamos que se trata de algo significativo.  ¿Infraestructura? Vamos allá: en los dos mandatos de Lula, 741 mil familias tuvieron acceso a la energía eléctrica y red de abastecimiento de agua, 22.1 mil km de rutas fueron construidas dentro de los asentamientos y 382 mil casas fueron erigidas y entregadas a las familias de los asentados.

Estos son los hechos y los números. Podríamos aún agregar que durante los dos mandatos del Presidente Lula el ingreso medio de la Agricultura Familiar Brasileña, de la cual hacen parte importante los asentados de la Reforma Agraria, creció 33% en términos reales, mientras el ingreso del conjunto de la población brasileña creció el 13%. En este período, 5.4 millones de agricultores salieron de la pobreza; el número de familias rurales que alcanzaron la seguridad alimentaria saltó de 56.4% al 64.9%. Y aún podríamos recordar que fue en  los gobiernos del PT que la Agricultura Familiar y los Asentados de la Reforma Agraria pasaron a tener un Plan de Cosecha exclusivo y que eso posibilitó que los recursos del PRONAF saltasen de un ridículo R$ 2.3 billones en 2002 a R$ 28.9 billones en el último Plan de Cosecha de nuestro gobierno; fue el programa que obtuvo los mayores subsidios durante todo el período. Son aún iniciativas de nuestro gobierno el Programa de Adquisición de Alimentos, el Más Alimentos, el Programa Nacional de Alimentación Escolar, el nuevo modelo de Asistencia Técnica, el Seguro  Agrícola de Clima y de Precio, sólo por citar a los más conocidos.

Es comprensible y justo querer más, pero lo inconcebible e injustificable es darle la espalda a la historia. Cada una de las conquistas enunciadas fue resultado del esfuerzo conjunto – y muchas veces conflictivo – de nuestros gobiernos y  de los movimientos sociales. Todavía hay mucho por avanzar, pero la verdad es que  ya caminamos bastante  y conocemos el camino, Como ya fue referido, la indecente desigualdad de la estructura agraria brasileña sigue siendo la base de toda la desigualdad que reina en nuestra sociedad y para superarla es preciso mucho más que discursos inflamados e inconsecuentes. Es preciso construir otra hegemonía política, capaz de, sólo por dar un ejemplo, establecer límites para el tamaño de la propiedad en nuestro país. Como bien recordó Lula, todo se hace más difícil cuando en el Congreso tenemos dos o tres representantes de nuestro espacio contra una bancada ruralista de más de doscientos parlamentarios.

Es verdad que aún hay mucho por ser conquistado, pero también es verdad que hicimos bastante. El camino todavía es largo, lo sabemos, pero desconocer y desconsiderar a la historia no es un atajo, es un precipicio.


GUILHERME CASSEL, fue ministro de Desarrollo Agrario (2005-2010)

Fuente: https://pt.org.br/__trashed-41/ (traducción de Tesis 11)

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