Llamar las cosas por su nombre A propósito de El Irlandés

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(cine y política)

Valentin Golzman*

“El Irlandés instala una reflexión sobre la violencia, las traiciones y la corrupción que anidaban en el poder político y económico estadounidense.”

Los medios han publicado un sinnúmero de críticas[1] sobre el film ficcional EL Irlandés (2019, Martín Scorsese). En ellas hay total coincidencia: es una obra de arte. Guion, sonido, iluminación, montaje y ritmo han concluido en una obra maestra. “Scorsese hace una película que excede los límites de su propio lenguaje cinematográfico” escribe Javier Diz en la revista Ñ del 30 de noviembre. Acordamos con las evaluaciones de la crítica, y no es nuestro propósito agregar un comentario general sobre el film.  

Desde nuestra mirada, la película es una representación ficcional de alto contenido político por lo que nos interesa analizar algunos aspectos del marco social, económico y político dentro del cual se desarrolla el relato.

Algunas secuencias del film estan construidas con tal grado de realismo  que por momentos nos parece estar viendo un documental. Una de ellas representa la conexión que existía en los 60 entre grupos mafiosos y la alta política yanqui, los partidos Demócrata y Republicano. Dichas alianzas condujeron a que la mafia participara en la financiación de la  campaña electoral que colocó a J. F. Kennedy en la presidencia de los Estados Unidos, en detrimento de Nixon, que fue apoyado económicamente por otro clan mafioso.

El poder de la mafia –recalca Scorsese en su film, podía encumbrar un presidente. Quizá –nunca se pudo saber- también asesinarlo, como ocurrió con Kennedy.

El director llama “las cosas por su nombre.” Nomina a los personajes ficcionales con sus nombres reales. Frank Sheeran, (Robert De Niro), fue en la vida real un matón de ese nombre. Los  cuatro años que pasó en la Segunda Guerra Mundial lo transformaron en una máquina de matar que luego se puso al servicio de las necesidades de la mafia. También Russell  Bufalino (Joe Pesci) es el nombre real de uno de los capo mafia. 

La introducción en la mitad del film (1: 09:10) de escenas de un noticiero que filmó la fracasada invasión a Cuba del 16 de abril de 1960, apoyada por Kennedy y solventada por uno de los grupos mafiosos que inclusive contribuyó a transportar el armamento, agrega una mayor cuota de verismo al relato.

En una escena Bufalino explica a Sheeran el porqué de la ayuda a Kennedy en su plan de invasión a Cuba. En ella explicita el particular interés de los grupos mafiosos por derrocar a Castro.

Bufalino: “…hay que ver el panorama general, como es Cuba (para nosotros). Llevarnos de vuelta a esos casinos. Llevarnos de vuelta a La Habana. Y deshacernos de ese cabrón de Castro, también.”

Una escena posterior representa a los mismos personajes en un bar, mirando un televisor que –fuera de cuadro- reproduce las imágenes televisivas del desarrollo de la frustrada de la invasión a Cuba. La voz de un locutor comenta:

“Nada salió como se planeó

Los paracaidistas no pudieron destruir los caminos que llevan a la playa. 

Castro hizo que la artillería disparara hacia la playa. Sus aviones destruyeron los barcos invasores que llevaban una brigada de hombres y municiones vitales.”

Otro locutor comenta:

Los Estados Unidos, entonces ya humillados, fueron condenados por la mayor parte de las naciones del mundo.

Cuando Kennedy resulta elegido, Jimmy Hoffa (Al Pacino),  el líder de los camioneros, asociado a otro grupo mafioso, comenta furioso y preocupado:

“Jamás van a olvidar que le di dinero a Nixon.”

El Irlandés instala una reflexión sobre la violencia, las traiciones y la corrupción que anidaban en el poder político y económico estadounidense. Junto a dicho eje central, Scorsese, como en otras de sus películas –Casino, Buenos muchachos, Infiltrados– no se priva de intercalar escenas atravesadas por una fina ironía. Una de ellas, al referir la necesidad de lavar, de blanquear el dinero obtenido en las actividades clandestinas, representa a los dos clanes mafiosos dueños de lavanderías industriales.

Ver este imprescindible film es una tarea-privilegio que dura algo más de tres horas.

*Valentin Golzman, Economista, miembro del Consejo Editorial de Tesis 11

Ficha técnica:

 Título original: The Irishman

Subtítulo: Pintan de rojo las paredes

Dirección: Martin Scorsese

Distribución: Productions Netflix

Fecha de estreno: Noviembre de 2019

Intérpretes:


Robert De Niro: Frank Sheeran,
Al Pacino: Jimmy Hoffa,
Joe Pesci: Russell Bufalino,
Ray Romano: Bill Bufalino,
Bobby Cannavale: Skibby Razor
Anna Paquin: Vieja Peggy Sheeran,
Stephen Graham: Anhony “Tony Pro” Provenzano,
Harvey Keytel: Angelo Bruno


[1] Ver, entre otras: Página 12, (27 /11/19) y La agenda Revista, https://la agenda.buenosaires.gob.ar/

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