LA DISTRIBUCION DE LOS BIENES CULTURALESY EL MURALISMO.

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Zulma García Cuerva* 

Breve historia del Muralismo. Justificación, consecuencias, derechos y obligaciones del Estado y de los ciudadanos.

 

“Un pueblo sin sueños trascendentes es solo un punto en el mapa. “Lino Eneas Spilimbergo.

Cuando se habla de políticas sociales, de un sistema más justo en cuanto a la distribución de las riquezas, siempre se hace referencia a los bienes materiales. Sin embargo, el ser humano no sólo necesita comida, abrigo, refugio, para su salud. Necesita  también alimentar su espíritu. Es el espíritu lo que lo distingue en su esencia.

Según Vasili Kandinsky (1866-1944), en su libro “De lo Espiritual en el Arte”:
“El arte es el lenguaje que habla al alma de cosas que son para ella el pan cotidiano, que sólo puede recibir en esta forma”…”En los períodos en los que las ideas materialistas, el ateísmo y los afanes puramente prácticos que se derivan de ellos, atontan el alma abandonada…., el artista ha de intentar transformar la situación…”

El arte y su posibilidad de conmover, estimular, recrear, emocionar, alejan al hombre de su animalidad.

Lo que hoy conocemos por pintura rupestre es el antecedente más antiguo de pintura mural. 30.000 años A.C. se trabajaba desde la solidaridad. La tarea era grupal, con un sentido identificatorio  y de preservación de la vida, con la convicción de que el dibujo era el primer paso para cazar al animal, para conseguir alimento y abrigo. Investigaciones recientes señalan a las mujeres como sus realizadoras.

El arte hace posible, lo imposible y creíble lo increíble. El sentido mágico se sostiene en la actualidad. Cuando hablamos del poder transformador del arte comprobamos que empieza por quien lo desarrolla. También podríamos decir que la pintura es, precisamente, una bella mentira ya que sobre un soporte bidimensional podemos ver tres o más dimensiones.

El artista logra la trascendencia con su obra, ya que parte de lo conocido para llegar a lo desconocido, vinculando lo inmediato con  los misterios del universo, aventurándose en lugares en los cuales el hombre  de ciencia no encuentra respuestas. Paul Gauguin lo sintetiza en su pintura (una de las últimas en la Polinesia): “¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?”

 Durante siglos y milenios las religiones han aportado la cuota de espiritualidad a fin de aliviar al hombre su angustia frente a la finitud. Aún así se han apoyado en expresiones artísticas para difundir sus creencias y acercar a los menos favorecidos en la distribución de los conocimientos.
En Tailandia en el S. VI con la intención de divulgar el Budismo se recurre a la pintura mural, aún se pueden admirar obras en palacios, donde ha sido posible su conservación.
 La Iglesia Católica a través de artistas como Miguel Ángel, Rafael, El Greco, Bernini, por nombrar algunos, dio forma y color a la Fe. El Vaticano posee la mayor riqueza artística de la humanidad.

En México, el muralismo surgió para instalar una visión legitimadora del Estado Revolucionario y para construir una identidad homogénea de lo mexicano. Con sus pinturas sobre el indigenismo, el campesinado, la historia que se estaba construyendo, se pretendía no sólo ser un punto en el mapa…

Diego Rivera, Clemente Orozco, Alfaro Siqueiros poblaron de imágenes los edificios públicos del Distrito Federal y exportaron obras, como la que realizó aquí Siqueiros, en la quinta de Natalio Botana. Hoy “Ejercicio Plástico” se encuentra en el Museo del Bicentenario.

En nuestro país, Benito Quinquela Martín sostenía que sobre todos los pizarrones debían
colocarse murales, por su efecto educador.

La pintura mural, también llamada arte callejero, es la actividad artística más generosa que existe. Su permanencia respeta el soporte y el entorno para mejorarlo, requiere una temática social, un mensaje claro y es aceptado de modo que el realizador pierde su autoría y la obra pasa a convertirse en parte del lugar. Es apropiado por sus vecinos.

Los que nos dedicamos a actividades expresivas somos fundamentalmente comunicadores, la obra se termina cuando el mensaje llega. Los muros son ideales para estos fines. Claro!, no siempre están dadas las condiciones aptas, para desarrollar la tarea: como andamios seguros, y todos los elementos que garanticen la integridad física, o en caso de accidente, quien se haga cargo.

La pregunta podría ser ¿por qué tanto empeño en realizar una obra, sin la seguridad de su conservación, luchando contra el viento, el frío o el sol rajante, a riesgo personal? Simplemente, porque no se puede dejar de pintar. Hay algo que no se puede acallar y busca en la mano, en la pintura, herramientas, para plasmarlo y que necesita ser compartido.

En países Latinoamericanos hay escuelas de muralismo El muralismo se utiliza como medio de prevención de salud, en poblaciones estudiantiles en riesgo, su efecto multiplicador está asegurado por la llegada a las distintas poblaciones, es de consumo masivo, participa de lo cotidiano.

Se sabe que cuando hay hambre duele el estómago, el frío “cala” los huesos…y la falta de espiritualidad, de sueños trascendentes, dónde duele?. Sólo vemos las consecuencias: el desorden social, la violencia.

Es fácil reconocer la falta de bienes materiales: la alimentación, la vestimenta, la casa, el auto, etc., pero ¿puede una persona sin instrucción saber lo que le niegan en la distribución de bienes artísticos-culturales? ¿Puede alguien que nunca escuchó un concierto, que no conoció la emoción estética frente a una obra de arte ser consciente de esta carencia?
También los trabajadores culturales sufren maltrato por parte de la sociedad. Muchas veces no reconocidos como trabajadores (en ocasiones ni por ellos mismos), sin fuentes de trabajo, ni una remuneración digna, con leyes que no se cumplen, perdidas en el tiempo…Prevalece la injusticia.

¿A quien le conviene que el artista esté devaluado y una porción significativa de la población no tenga necesidad, no pueda consumir su producción?  ¿Estamos hablando de la misma minoría que pone todo el esfuerzo, para mantener sus privilegios a costa y en perjuicio de la mayoría?

Las Leyes y resoluciones deben ser revisadas, puestas en vigencia, difundidas, para aspirar a un mundo más bello y más justo. Ya va siendo hora.

 
*Zulma García Cuerva, coordinadora Área Arte Facultad de Derecho UBA
Miembro de la Comisión Directiva de SAAP y Coordinadora de la Subcomisión de Muralismo de la misma Entidad (Sociedad Argentina de Artistas Plásticos

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