JIWASA

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La contundente victoria en las elecciones, el MAS-IPSP, conquista con el proyecto de inclusión  social, el crecimiento económico, distribución de la riqueza, y por una nueva DEMOCRACIA. Es  el  horizonte de  esta  nueva  década que  viene por  delante.

Las luchas que se libran hoy en Bolivia, son parte inseparable del escenario mundial, donde se dan muestras del agotamiento del horizonte que prevee el  neoliberalismo y la  ultraderecha. Cada vez  más la DEMOCRACIA se presenta como un estorbo  para las  fuerzas conservadoras. Tenemos un claro motivo político-ideológico, de praxis, para pensar procesos de mayor democratización. En la  agenda  de  HOY, se presenta  cómo tendrán  que  ser  contenidas, derrotadas, las intentonas  golpistas  y hasta  paramilitares. Existe otra posibilidad de democratización: de la economía, de la sociedad, de la propiedad, posibilidad para las fuerzas del progresismo, época de profunda transformación, en plena disputa, que es lo que se denominará democracia profunda.

Chacha-Warmi

“Estamos en tiempos de recuperar nuestra identidad, nuestra raíz cultural, nuestro sake, tenemos raíz cultural, tenemos filosofía, historia, tenemos todo, somos personas, y tenemos derechos”( David Choquehuanca, Vice-Presidente, transmisión de mando)

Los cambios producidos en el estado Plurinacional de Bolivia, en la última década, han despertado una gran atención política en nuestro continente, plena solidaridad de los pueblos latinoamericanos y una ofensiva del Imperio, con sus socios reaccionarios nativos,por mante- ner el racismo, la dependencia económica-política.

El Gobierno del MAS ha venido desarrollando el Ayllu, que en código Aymara, significa un sistema de organización de vida; que  no es un modelo de organización social solamente.  Están  en proceso de recuperar, y volver a nuestro Ayllu, que significa sociedad. Por eso se habla de socialismo comunitario, de valorar las  raíces culturales, su identidad,  códigos, y símbolos. Por ello, levantan la Wiphala, porque es un código de inclusión, del consenso, del equilibrio y de la lintegra-ción. Los Aymara poseen otros  códigos, uno de ellos es K’umara, que significa persona sana, vida sana. Otro es Jiwasa, que es “no soy yo, somos nosotros”, es en otras palabras, la muerte del egocentrismo.

Es un proyecto de vida, donde no hay fronteras, divisiones, donde se puede construir integración, unidad, y hermandad. Donde el poder y la economía pueden circular desde la redistribución, contraria a  la economía lineal de acumulación neoliberal , que vemos las consecuen cias de ese modelo, con pobreza, y desigualdad.

El propósito en  Aymará: “vivir bien”, es un principio  extraído de las tradiciones andinas, adoptado y convertido en idea fuerza del mensaje  del MAS . Este principio va conectado también al rasgo progresista de inquietud constante por la ecología; los discursos indígenas  sostienen  que, la  Pachamama  está  enferma, que  la “madre tierra” se muere, y se  sostiene que el capitalismo es el modo económico que está destruyendo el planeta

La política económica del gobierno recupera el paradigma desarrollis- ta del nacionalismo revolucionario, vigente en el país desde los años cincuenta del siglo pasado y se expresa en una visión de tipo industrialista, aunque adecuado a las nuevas condiciones provistas por la globalización.

En cuanto al indigenismo, la centralidad de las reivindicaciones étnicas en la NUEVA Constitución Política; muestra el carácter irreversible de la inclusión de las demandas e identidades campesinas e indígenas que fueron reconocidas como derechos colectivos

El gobierno está en contra de la concentración de tierras y su política agraria no solamente favorece el acceso comunitario a la tierra sino que la NUEVA Constitución Política limita la posesión a una extensión máxima de cinco mil hectáreas. En la segunda gestión, es el propio gobierno quien impulsa la autonomía en varios niveles (departamental, regional, municipal e indígena).

En lo referente a los derechos humanos reiteradamente busca llamar la atención sobre los derechos de indígenas y campesinos, en la idea de compensar aquella concepción de unos derechos humanos que en el pasado sólo llegaron a pocos privilegiados del área urbana .

Respecto a la igualdad de género,( chacha-warmi) destaca la presencia de muchas mujeres en puestos estratégicos en la Asamblea Constituyente, ministerios y cargos públicos.

Se plantean una lucha por erradicar de  los seres humanos; la infección por la codicia, el racismo, el individualismo, la división, el enfrentamiento, del que debemos sanarnos.Es una filosofía de vida, que proviene de los ancestros indígenas, y se proyecta de manera renovada al nuevo siglo XXI que transitamos.

JIWASA: “no soy yo, somos nosotros” CHACHA-WARMI: “neologismo en lengua quechua , equivalente a equidad de género”.

Por Angel Negri

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