Fidel y la Revolución

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Horacio Ramos*

Aniversario del Moncada.


El 26 de julio de 1953, se realizó el audaz asalto al cuartel de Moncada, a 30 kilómetros de Santiago de Cuba, uno de los depósitos de armas más importantes del ejército y que fue repelido por las tropas de Fulgencio Batista. A pesar de la derrota, el heroico acto conmocionó a toda la isla, pues los objetivos eran derribar al tirano e instaurar un régimen de libertad y defensa de los derechos de los trabajadores. Al ser juzgados, los sobrevivientes se convirtieron en verdaderos acusadores, como lo demostró en su autodefensa “La historia me absolverá”, el propio Fidel Castro. Los años posteriores le dieron, ciertamente, la razón.

Hoy, a más de medio siglo de este acontecimiento histórico, Fidel, acompañado por el cariño de su pueblo y las 80 primaveras que ya navegan por su sangre, afronta una de las últimas batallas de su entrañable vida. Sólo las generaciones que sintieron latir sus corazones cuando “las barbas” comenzaron a entibiarse con el sol de La Habana vieja, y aquellos que descubrieron que otra sociedad era posible a través de las canciones de Silvio y la “Nueva Trova”, pueden comprender el significado que tiene este momento dramático para la isla del ron y la miel, así como para cada uno de los hombres y mujeres del mundo que, con el ejemplo revolucionario del legendario y carismático caribeño, continúan luchando por conseguir, de una buena vez, que la luz de la justicia ilumine el ya largo camino de los pobres de la tierra. Sólo nos resta desearle, esperanzadamente: Comandante, ¡Hasta la Victoria Siempre!

*Horacio Ramos, periodista, escritor, miembro del Consejo de Redacción de Tesis 11.

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