El arte terapia y la riqueza dimensional de la Personalidad.

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Francisco Berdichevsky*

Guión desarrollado de un trabajo para el próximo Congreso Nacional de APSA (Asociación de Psiquiatras Argentinos); Mar del Plata, 2014, adaptado para Tesis 11, donde el autor destaca el rol del arte como recurso terapeutico de ilimitada potencialidad.

Nociones previas sobre personalidad:

Ante todo, aclaro la caracterización de la personalidad como síntesis contradictoria, constituida y construida por dimensiones o líneas rectoras de la misma, como un conjunto de motivaciones esenciales determinantes sobre el resto del psiquismo individual. Estas dimensiones son específicas, y a la vez interactúan sobre las demás como refuerzo coincidente o como contradicciones.

Estas dimensiones abarcan a la vez un campo o sistema propio de cada una de ellas, cuyo  desarrollo puede implicar un grado de riqueza ponderable- o bien de débil nivel de la misma- que actúa sobre ese campo específico y se proyecta de manera consciente o no sobre el conjunto de la personalidad. Las dimensiones de la personalidad abarcan el polo interno de la misma, y el polo externo, de relación con el mundo; e incluyen relaciones diversas, sinérgicas o contradictorias, entre el nivel consciente, el inconsciente y el no consciente de la personalidad.

Entre estas dimensiones, ocupan un lugar especial- dentro del  vasto campo de las dimensiones cognitivo-culturales– las que abarcan a las diferentes ramas del mundo artístico: danza, plástica, música, poesía y narrativa, teatro, cine, imágenes y lenguajes televisivos, publicaciones, producciones artísticas variadas por Internet, etc. Tienen su incidencia propia sobre el resto de las dimensiones de la personalidad- a) laborales-económicas, b) cognitivo-culturales, c) afectivas, d) valorativas, e) caracterológico-anímicas, f) hacia funciones sociales, g) hacia la comunicación expresiva, h) hacia la relación psicológica con la identidad nacional, i) con la identidad de género, j) con las orientaciones hacia el disfrute y el cuidado de la salud, etc. Su conjunto, en el polo interno y el externo, indica en realidad una síntesis del grado de calidad de vida.

Esta caracterización no es absoluta ni abstracta: depende de la interacción entre factores objetivos y el mundo interior del paciente, según como interioriza y actúa con respecto a las relaciones entre la atmósfera económico-social, la político-social, la sociocultural, la psicosocial, entre otras, y el peso de las culturas dominantes y de las no hegemónicas o contrahegemónicas, interiorizadas por las personalidades, y por los pacientes en particular, de modo grupal o singular.

El arte-terapia como contribución a la riqueza dimensional de la personalidad y al diagnóstico y tratamiento de los problemas psicológico-clínicos:

El arte terapia acude al diagnóstico y a la terapia apelando a los recursos propios del arte, con su producción de  lenguajes e imágenes cognoscitivo-sensibles, propicios para estados de ánimo emocionales que inciden en la consciencia de sí mismo, superando barreras inconscientes, lo que a veces no se logra por el solo lenguaje verbal o escrito paciente-terapeuta. Y por las imágenes que despierta el acceso a saberes cognoscitivo-sensibles a través de las diferentes artes, el paciente no sólo multiplica la indagación de su atmósfera propia, sino que se multiplica su juicio de realidad, a través de la frecuentación de las diferentes producciones artísticas de calidad.

Entre muchos ejemplos a citar, destaco los procesos de identificación-desidentificación y las posibilidades de multiplicar un juicio de realidad a menudo bloqueado por fallas emocionales y por la acción manipuladora de los grandes medios de difusión masiva: tales acciones manipuladoras, sobre todo apelando a técnicas psicológicas tales como la “anticipación catastrófica” en el terreno de la economía, y de los delitos hiperalimentados por los medios con “Imagen Cero” sobre sus causas de fondo y los modos de actuar sobre ella, llevan a estados y trastornos de angustia y ansiedad, depresivos, evitativo-fóbicos, obsesivos con astenización (NR:  sensación generalizada de cansancio, fatiga, debilidad física y psíquica) y dudas obsesivas con fobia al acto, entre tantos otros. El real saber como juicio de realidad en estos casos, incide en la riqueza dimensional de la personalidad, y al mismo tiempo colabora con el diagnóstico y con las posibilidades de superación terapéutica, además de su aporte a la liberación de la alienación subjetiva y objetiva, de tanta incidencia sobre la salud mental de la sociedad, de sectores sociales y psicosociales, y de la subjetividad personal.     

La riqueza dimensional de la personalidad como recurso preventivo, diagnóstico y terapéutico.

Resulta entonces fundamental actuar terapéuticamente – incluso como poderoso recurso preventivo- sobre todo aquello que traba la riqueza del desarrollo dimensional del paciente, sea en el propio terreno de la amplia gama de dominios artísticos, sea con respecto a la interacción e interpenetración recíproca con las restantes dimensiones en el área subjetiva y en la praxis que relaciona al paciente con el mundo, como incidencias recíprocas. La apertura al diagnóstico desde las dimensiones artísticas alimenta a la vez caminos terapéuticos en cuanto a impulsar desarrollos que enriquecen las dimensiones de la personalidad, y recursos aptos para el predominio de la eutimia (NR: estado de ánimo normal situado entre la hipertimiaexceso de actividad, euforia y la distimia trastorno afectivo de carácter depresivo crónico- o, más radicalmente, entre la manía y la depresión), de la dinámica caracterológico-anímica, de la salud mental en general. Ello implica una acción del arte terapia sobre el conjunto de las dimensiones o líneas rectoras de la personalidad, tanto en su polo interno como en el externo, de relación como interacción recíproca con el mundo.  Además, el arte terapia es muy valiosa en el tratamiento de la alexitimia (NR: transtorno neurológico consistente en incapacidad para identificar las emociones propias) como aporte a la comunicación expresiva del paciente consigo mismo y con los demás.

El despliegue de la personalidad de manera cuantitativa y cualitativa, como poseedora de una riqueza dimensional, como calidades propias de un saber sensible en el polo interno y en las interacciones con el polo externo, puede  convertirse en una manera de desarrollo de la riqueza dimensional de la personalidad, muy válida en sí misma, y a la vez descubre muchísimos caminos como aptitud y capacidad preventivas, diagnósticas  y terapéuticas de los rasgos perturbadores de la personalidad, incluyendo los trastornos estructurales de la misma.

Ejemplo concreto:

Entre otros ejemplos, puedo mencionar el caso de un paciente en el que predominaba la salud de la personalidad como egosintonía (NR: comportamientos, valores y sentimientos que están en armonía o son aceptables para las necesidades y objetivos del ego o yo, y son coherentes con los ideales de su autoimagen) y eutimia (NR: estado de ánimo normal, situado entre la hipertimia-exceso de actividad, euforia- y la distimia-trastorno afectivo de carácter depresivo crónico); pero le suceden momentos de neurotizaciones e incluso trastornos más prolongados como etapas neuróticas, es decir, algunos procesos más prolongados como estados de angustia, trastornos obsesivos y zonas de desasosiego bajo la superficie del ánimo. Nunca llegó a construir un trastorno de la personalidad, con su rigidez, su egodistonía (NR: pensamientos, valores, sentimientos y conductas que están en conflicto con las necesidades y objetivos del ego y con los ideales de su autoimagen).

Mediante el tratamiento utilizando el recurso de la literatura, el paciente pasó a percepciones, lecturas y estudios de contenido sensitivo-artístico, imbricado con la frecuentación de ciencias sociales como estudio y ensayo, rescate  caracterológico, cambio o descubrimiento de lo ideológico desde la sensibilidad y luego del saber.

El ejemplo me resultó demostrativo del papel del arte y de las ciencias sociales no sólo en la salud clínica, sino en el enriquecimiento de la personalidad, de su percepción de sí mismo, de los otros, del mundo y en la construcción de una escala superior de valores humanos.

Es un caso que nos enseña a considerar desde un ejemplo concreto, distintos rostros del papel diagnóstico y terapéutico de la poesía y de la narrativa.      

Datos curriculares:

Dr. Francisco Berdichevsky

Doctor en Medicina. Psiquiatra, Psicoterapeuta. Ensayista, poeta premiado, Profesor Superior de Música. Docente de postgrado en los cursos del Capítulo de Arte y Psiquiatría (APSA) y en las mesas redondas del CEPSEBA ( Centro de Estudios de la Personalidad del Sudeste de la Pcia. de Bs. As. y de Caba)

Vicepresidente del Capítulo de Arte y Psiquiatría de APSA, miembro del Capítulo de Personalidad de la misma institución, Miembro de la Dirección de la Asociación Argentina de Arte Terapia, miembro de “Carta Abierta” y de su  Comisión de Medios, miembro del Consejo Editorial la Asociación Civil-Cultural y Biblioteca Popular “Tesis 11” y de su revista «Tesis 11», miembro titular y relator de la Red Mundial de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad. 

Coautor de libros sobre arte-terapia, sobre arte terapia y personalidad. Presentó y presenta numerosos trabajos sobre arte terapia en general y sobre arte terapia y personalidad en los Congresos Nacionales de APSA (Asociación de Psiquiatras Argentinos), en distintas instituciones, congresos y eventos en general del país  y del mundo (París, Venezuela, La Habana, Roma. Profesor invitado por la Universidad Albarrán-Finlay de La Habana y en la Facultad de Ciencias Sociales de Francia, París X.,etc.

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