REFLEXIONES SOBRE EL CASO DE JOSE F. LOPEZ

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REFLEXIONES SOBRE EL CASO DE JOSE F. LOPEZ
En la madrugada del día de ayer, el ex Secretario de Obras Públicas del Gobierno de Néstor y de Cristina Kirchner fue sorprendido en la localidad de Gral. Rodríguez, con 60 bolsas con dinero (dólares en su mayoría, euros, yuanes y otras monedas)  y algunos relojes de alta gama, en una situación, por lo menos extraña, con el aparente objetivo de “ponerlos a salvo” ante el posible allanamiento que “alguien” le susurró al oído. Es evidente que semejante cantidad de dinero en efectivo no había sido obtenido de manera honesta y legal. Hasta aquí la noticia.
El hecho de cómo fue “descubierto” López, podría servir como argumento de una de esas películas norteamericanas de clase C, con ribetes tragicómicos de un tipo tirando bolsas a las 3 de la mañana por arriba del muro de un convento habitado por 4 monjas ancianas, solo y en su propio auto cuando unos meses antes podría haber ido al HCBC (como fueron muchos de la misma calaña de López) y arreglar allí, por unos dólares, que la plata fugara al exterior o esperar unos días que sus compañeros de la bancada del PJ aprobaran el blanqueo promovido por el oficialismo.
La extensa lista que tiene la justicia en sus manos sobre esos fugadores de dinero a los paraísos fiscales sigue durmiendo en algunos cajones y no ha tenido mayor trascendencia para el común de la gente, aunque el caso represente cifras muchísimo mayores a los 9 “palos” que López trataba de esconder.
Es además confuso por el aviso de un llamado al 911, con versiones distintas de quien lo hizo: un patrullero que llegó en menos de 3 minutos (una prontitud no muy  frecuente en la bonaerense), con una coima ofrecida y rechazada por una policía de mano tendida, enroscada en cuanto ilícito se comete en la Provincia (es posible que haya sido la excepción a la regla), saltando para adentro y para afuera los muros, cuando tenía las llaves del lugar, el increíble relato de que eran una donación, dan, por lo menos para pensar, en la realidad de esos hechos y qué está atrás de ellos.
Sin embargo, lo objetivo es que a López lo cazaron con la plata.
La primera conclusión es que esto ha significado un durísimo golpe político para el kirchnerismo en su conjunto y en particular para la ex presidenta, por la  cercanía y continuidad de López en su equipo de gobierno. Al mismo tiempo, ha sido como un maná del cielo para el macrismo porque saca del centro del debate popular la crisis económica y social, que han construido a partir de sus políticas neoliberales y conservadoras y en particular en este momento en medio del debate alrededor de las modificaciones regresivas de la ley jubilatoria y el blanqueo de capitales. Ni lerdo ni perezoso el macrismo se ha lanzado a una ofensiva para  tratar de sacarle el mayor rédito a este hecho, generalizándolo a todo el Frente para la Victoria y su gobierno y también para el Frente Renovador, que disputa la identidad y los votos peronistas desde una posición oportunista de derecha.
La corrupción, que según el diccionario de la lengua española se define como:”En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores.” (definición que, para quién escribe esta nota, no es suficientemente clara y abarcativa) está presente en la vida política, empresarial, sindical, económica, en sus fuerzas armadas y de seguridad, en la justicia, la Iglesia y la lista se extiende seguramente a otros sectores.
Nadie debería tirar la piedra e hipócritamente esconder la mano.
Los empresarios argentinos y extranjeros, son quizás los mayores exponentes de la corruptela general a la que han transformado en una cultura aceptada como “normal” y “natural” por la mayoría de la gente. Aumentos de precios sin límite alguno conscientes de estar obteniendo ganancias desmesuradas que se constituyen en un robo a los bolsillos populares, evasión impositiva como norma, sobrefacturación y subfacturación cuando importan o exportan, endeudamiento en el extranjero que luego trasladan al Estado, trabajo en negro y especialmente son estos empresarios quienes, en función de esa obtención de ganancias extraordinarias, coimean y sobornan sin prurito alguno. Vienen a ser, según el dicho popular, los que “le dan de comer al chancho”.
Podríamos aquí – y quien lea estas líneas la podrá ampliar – hacer una extensa lista de políticos corruptos a los cuales se les probaron sus acciones y será difícil encontrar a los condenados por  la justicia por esos hechos.  Pero mucho más difícil, sino imposible, será encontrar a empresarios en esa lista. En este caso a los empresarios de la Cámara Argentina de la Construcción evidentes aportadores a la colecta de López.
Para los radicales, alguno de los cuales he escuchado haciendo gárgaras de honestidad angelical, convendría recordarles solo un caso, sin ir muy lejos, el de la Banelco en el Congreso durante el Gobierno de De La Rua, con el propio Presidente implicado, con billetes provenientes de la SIDE que corrieron en paquetes como en el caso López, pero que terminó sin ningún condenado, salvo el que denunció.
Pero el colmo de la hipocresía y la falsedad es la de la derecha macrista y sus aliados.  La familia Macri hizo su enorme fortuna en épocas de la Dictadura Militar, mientras se encarcelaba, mataba, torturaba y desaparecía a miles de argentinos y al final de la misma el blanqueo de las deudas por préstamos obtenidos en el exterior para sumarlos a la deuda externa del Estado (de nosotros). Más tarde en dos casos resonantes, el primero por contrabando y evasión impositiva de automóviles desde el Uruguay y en el que fueran procesados y condenados para finalmente ser absueltos vergonzosamente por la Corte Suprema menemista. Y el segundo, fue el espurio contrato de las cloacas en el Municipio de Morón, que se cayó por el tremendo nivel de sobreprecios establecidos por la Intendencia y la empresa contratista, propiedad de M. Macri,  por el que solamente pagó con su carrera política Russelot. Ni hablar de los Panamá Papers, de las empresas fantasmas en el exterior, de las declaraciones juradas falseadas, etc, etc
Podríamos seguir con sus funcionarios: Sturzenegger, procesado por el Megacanje, que le costó miles de millones de dólares al país; Aranguren, comprándose gas a sí mismo a precios inflados y Melconian, Prat Gay y otros funcionarios de la primera línea con sus fortunas en el exterior, robándole al país lo que deberían haber pagado de impuestos.
Resulta patética la “denuncia” horrorizada de Graciela Camaño, esposa del “dirigente” sindical gastronómico Luís Barrionuevo, quizás el más corrupto de la Argentina en un empate técnico con el “Momo” Venegas, aquel que sin pudor alguno afirmó que “deberíamos dejar de robar por lo menos dos años”.
El sumun de la hipocresía resultan los editoriales y artículos de los escribas de los diarios Clarín y La Nación que afanaron a punta de pistola dictatorial la empresa Papel Prensa.
Esta lista con un poco de memoria podría extenderse en varias páginas más sin que ello signifique atenuar la implicancia del caso López sino para concluir que el mismo es solo un aporte más a la corrupción estructural de un sistema económico. social, cultural y político que se llama CAPITALISMO.
El caso López servirá para intentar y lograr en alguna medida, ocultar y facilitar el proceso de entrega y endeudamiento del país, de desindustrialización, de brutal transferencia de ingresos de los que menos tienen a los que más tienen, de empobrecimiento colectivo, de desocupación, hambre y miseria para el pueblo, de pérdida de conquistas sociales y democráticas conseguidas por la lucha popular, de traiciones y concesiones de dirigentes políticos y gremiales que se están desarrollando en estos mismos momentos para que todo esto pueda concretarse.
Es un golpe a quienes agrupados en el Frente para la Victoria, desde el peronismo y otras fuerzas políticas de centroizquierda o izquierda apuntalaron un proceso de cambios y lucharon para profundizarlo. A ese golpe hay que sumarles la “colaboración” de diputados y senadores peronistas, entre ellos figuras como el Presidente del PJ, Gioja, el Jefe de la bancada del Senado, Pichetto, el ex jefe del ANSSES, Bossio,  con pocas pero valiosas excepciones, que no titubearon en traicionar el contenido del voto popular y en levantar las manos en el Congreso  para aprobar leyes que van en la dirección opuesta a las que votaran solo un tiempo atrás, como el blanqueo de capitales, las modificaciones a la ley previsional, la elección de dos nuevos miembros de la Corte Suprema con antecedentes de estar al servicio del monopolio Clarín o del stablishmet local, que no vacilaron tampoco en hacer pedazos la Ley de Medios negociándolas, a puertas cerradas, por fondos para supuestas obras u otras prebendas políticas.
Seguramente estos sectores del FpV, que son además activos partícipes de todas las luchas de resistencia contra los despidos, tarifazos y el conjunto de la política económica y social del macrismo, se repondrán del impacto, seguirán impulsando consecuentemente las justas luchas en desarrollo, pero en una situación distinta y más difícil para elevarlas en la construcción de una alternativa política de contenido popular, nacional, frentista y revolucionaria que amerita la realidad nacional.
El enemigo imperialista y sus socios nacionales han operado con inteligencia, antes de las elecciones para impedir el triunfo del FpV, apuntalando una vez más a la derecha del peronismo (Frente Renovador – PJ cordobés – etc) y facilitar el triunfo del macrismo y ahora para operar en la construcción de una alternativa con esa derecha peronista ante la posibilidad de debilitamiento electoral de Cambiemos por las consecuencias de su política socio-económica.
Se vienen tiempos complejos y ello implica la imperiosa necesidad de un profundo debate en el seno de las fuerzas del campo popular para retomar la iniciativa política perdida. La patria lo necesita.

En la madrugada del día de ayer, el ex Secretario de Obras Públicas del Gobierno de Néstor y de Cristina Kirchner fue sorprendido en la localidad de Gral. Rodríguez, con 60 bolsas con dinero (dólares en su mayoría, euros, yuanes y otras monedas)  y algunos relojes de alta gama, en una situación, por lo menos extraña, con el aparente objetivo de “ponerlos a salvo” ante el posible allanamiento que “alguien” le susurró al oído. Es evidente que semejante cantidad de dinero en efectivo no había sido obtenido de manera honesta y legal. Hasta aquí la noticia.

El hecho de cómo fue “descubierto” López, podría servir como argumento de una de esas películas norteamericanas de clase C, con ribetes tragicómicos de un tipo tirando bolsas a las 3 de la mañana por arriba del muro de un convento habitado por 4 monjas ancianas, solo y en su propio auto cuando unos meses antes podría haber ido al HCBC (como fueron muchos de la misma calaña de López) y arreglar allí, por unos dólares, que la plata fugara al exterior o esperar unos días que sus compañeros de la bancada del PJ aprobaran el blanqueo promovido por el oficialismo.

La extensa lista que tiene la justicia en sus manos sobre esos fugadores de dinero a los paraísos fiscales sigue durmiendo en algunos cajones y no ha tenido mayor trascendencia para el común de la gente, aunque el caso represente cifras muchísimo mayores a los 9 “palos” que López trataba de esconder.

Es además confuso por el aviso de un llamado al 911, con versiones distintas de quien lo hizo: un patrullero que llegó en menos de 3 minutos (una prontitud no muy  frecuente en la bonaerense), con una coima ofrecida y rechazada por una policía de mano tendida, enroscada en cuanto ilícito se comete en la Provincia (es posible que haya sido la excepción a la regla), saltando para adentro y para afuera los muros, cuando tenía las llaves del lugar, el increíble relato de que eran una donación, dan, por lo menos para pensar, en la realidad de esos hechos y qué está atrás de ellos.

Sin embargo, lo objetivo es que a López lo cazaron con la plata.

La primera conclusión es que esto ha significado un durísimo golpe político para el kirchnerismo en su conjunto y en particular para la ex presidenta, por la  cercanía y continuidad de López en su equipo de gobierno. Al mismo tiempo, ha sido como un maná del cielo para el macrismo porque saca del centro del debate popular la crisis económica y social, que han construido a partir de sus políticas neoliberales y conservadoras y en particular en este momento en medio del debate alrededor de las modificaciones regresivas de la ley jubilatoria y el blanqueo de capitales. Ni lerdo ni perezoso el macrismo se ha lanzado a una ofensiva para  tratar de sacarle el mayor rédito a este hecho, generalizándolo a todo el Frente para la Victoria y su gobierno y también para el Frente Renovador, que disputa la identidad y los votos peronistas desde una posición oportunista de derecha.

La corrupción, que según el diccionario de la lengua española se define como:”En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores.” (definición que, para quién escribe esta nota, no es suficientemente clara y abarcativa) está presente en la vida política, empresarial, sindical, económica, en sus fuerzas armadas y de seguridad, en la justicia, la Iglesia y la lista se extiende seguramente a otros sectores.

Nadie debería tirar la piedra e hipócritamente esconder la mano.

Los empresarios argentinos y extranjeros, son quizás los mayores exponentes de la corruptela general a la que han transformado en una cultura aceptada como “normal” y “natural” por la mayoría de la gente. Aumentos de precios sin límite alguno conscientes de estar obteniendo ganancias desmesuradas que se constituyen en un robo a los bolsillos populares, evasión impositiva como norma, sobrefacturación y subfacturación cuando importan o exportan, endeudamiento en el extranjero que luego trasladan al Estado, trabajo en negro y especialmente son estos empresarios quienes, en función de esa obtención de ganancias extraordinarias, coimean y sobornan sin prurito alguno. Vienen a ser, según el dicho popular, los que “le dan de comer al chancho”.

Podríamos aquí – y quien lea estas líneas la podrá ampliar – hacer una extensa lista de políticos corruptos a los cuales se les probaron sus acciones y será difícil encontrar a los condenados por  la justicia por esos hechos.  Pero mucho más difícil, sino imposible, será encontrar a empresarios en esa lista. En este caso a los empresarios de la Cámara Argentina de la Construcción evidentes aportadores a la colecta de López.

Para los radicales, alguno de los cuales he escuchado haciendo gárgaras de honestidad angelical, convendría recordarles solo un caso, sin ir muy lejos, el de la Banelco en el Congreso durante el Gobierno de De La Rua, con el propio Presidente implicado, con billetes provenientes de la SIDE que corrieron en paquetes como en el caso López, pero que terminó sin ningún condenado, salvo el que denunció.

Pero el colmo de la hipocresía y la falsedad es la de la derecha macrista y sus aliados.  La familia Macri hizo su enorme fortuna en épocas de la Dictadura Militar, mientras se encarcelaba, mataba, torturaba y desaparecía a miles de argentinos y al final de la misma el blanqueo de las deudas por préstamos obtenidos en el exterior para sumarlos a la deuda externa del Estado (de nosotros). Más tarde en dos casos resonantes, el primero por contrabando y evasión impositiva de automóviles desde el Uruguay y en el que fueran procesados y condenados para finalmente ser absueltos vergonzosamente por la Corte Suprema menemista. Y el segundo, fue el espurio contrato de las cloacas en el Municipio de Morón, que se cayó por el tremendo nivel de sobreprecios establecidos por la Intendencia y la empresa contratista, propiedad de M. Macri,  por el que solamente pagó con su carrera política Russelot. Ni hablar de los Panamá Papers, de las empresas fantasmas en el exterior, de las declaraciones juradas falseadas, etc, etc

Podríamos seguir con sus funcionarios: Sturzenegger, procesado por el Megacanje, que le costó miles de millones de dólares al país; Aranguren, comprándose gas a sí mismo a precios inflados y Melconian, Prat Gay y otros funcionarios de la primera línea con sus fortunas en el exterior, robándole al país lo que deberían haber pagado de impuestos.

Resulta patética la “denuncia” horrorizada de Graciela Camaño, esposa del “dirigente” sindical gastronómico Luís Barrionuevo, quizás el más corrupto de la Argentina en un empate técnico con el “Momo” Venegas, aquel que sin pudor alguno afirmó que “deberíamos dejar de robar por lo menos dos años”.

El sumun de la hipocresía resultan los editoriales y artículos de los escribas de los diarios Clarín y La Nación que afanaron a punta de pistola dictatorial la empresa Papel Prensa.

Esta lista con un poco de memoria podría extenderse en varias páginas más sin que ello signifique atenuar la implicancia del caso López sino para concluir que el mismo es solo un aporte más a la corrupción estructural de un sistema económico. social, cultural y político que se llama CAPITALISMO.

El caso López servirá para intentar y lograr en alguna medida, ocultar y facilitar el proceso de entrega y endeudamiento del país, de desindustrialización, de brutal transferencia de ingresos de los que menos tienen a los que más tienen, de empobrecimiento colectivo, de desocupación, hambre y miseria para el pueblo, de pérdida de conquistas sociales y democráticas conseguidas por la lucha popular, de traiciones y concesiones de dirigentes políticos y gremiales que se están desarrollando en estos mismos momentos para que todo esto pueda concretarse.

Es un golpe a quienes agrupados en el Frente para la Victoria, desde el peronismo y otras fuerzas políticas de centroizquierda o izquierda apuntalaron un proceso de cambios y lucharon para profundizarlo. A ese golpe hay que sumarles la “colaboración” de diputados y senadores peronistas, entre ellos figuras como el Presidente del PJ, Gioja, el Jefe de la bancada del Senado, Pichetto, el ex jefe del ANSSES, Bossio,  con pocas pero valiosas excepciones, que no titubearon en traicionar el contenido del voto popular y en levantar las manos en el Congreso  para aprobar leyes que van en la dirección opuesta a las que votaran solo un tiempo atrás, como el blanqueo de capitales, las modificaciones a la ley previsional, la elección de dos nuevos miembros de la Corte Suprema con antecedentes de estar al servicio del monopolio Clarín o del stablishmet local, que no vacilaron tampoco en hacer pedazos la Ley de Medios negociándolas, a puertas cerradas, por fondos para supuestas obras u otras prebendas políticas.

Seguramente estos sectores del FpV, que son además activos partícipes de todas las luchas de resistencia contra los despidos, tarifazos y el conjunto de la política económica y social del macrismo, se repondrán del impacto, seguirán impulsando consecuentemente las justas luchas en desarrollo, pero en una situación distinta y más difícil para elevarlas en la construcción de una alternativa política de contenido popular, nacional, frentista y revolucionaria que amerita la realidad nacional.

El enemigo imperialista y sus socios nacionales han operado con inteligencia, antes de las elecciones para impedir el triunfo del FpV, apuntalando una vez más a la derecha del peronismo (Frente Renovador – PJ cordobés – etc) y facilitar el triunfo del macrismo y ahora para operar en la construcción de una alternativa con esa derecha peronista ante la posibilidad de debilitamiento electoral de Cambiemos por las consecuencias de su política socio-económica.

Se vienen tiempos complejos y ello implica la imperiosa necesidad de un profundo debate en el seno de las fuerzas del campo popular para retomar la iniciativa política perdida.

La patria lo necesita.

Alberto Cacho Rodriguez

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