Balance del resultado del 7º Congreso Nacional del PT, por Valter Pomar

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Valter Pomar hace un balance del resultado del 7º Congreso Nacional del PT y los desafíos para el futuro del partido, en entrevista con Pedro Marin/Revista Opera.

El Partido de los Trabajadores vivió, entre los días 22 y 24 de este mes (noviembre), su 7º Congreso Nacional. A despecho de las dificultades por las cuales pasa el partido, el encuentro en el cual se decide el futuro del PT terminó  aceptando los mismos caminos que lo han guiado. Gleisi Hoffmann fue reelecta presidente del partido con el 71.5% de los votos y la corriente Construyendo un Nuevo Brasil (CNB) terminó victoriosa con el 46.8 % de los votos para el emblema “Lula Libre para Cambiar a Brasil”

Crítico de los caminos escogidos por la dirección en los último años, el historiador y profesor de la Universidad Federal de ABC (UFABC)  Valter Pomar se postuló para la presidencia. Miembro de la tendencia Articulación de Izquierda, Pomar habló con la Revista Opera sobre el 7º Congreso y el futuro del partido

  1. Cuál era su expectativa en relación al 71 Congreso Nacional del PT y cuál su evaluación sobre los resultados?

Mi “deseo” era que el Congreso del PT aprobase una táctica de oposición total a Bolsonaro, una estrategia adecuada a los “tiempos de guerra” y medidas organizativas sintonizadas con un  partido de militantes, de lucha social y de combate político al neofascismo y al ultraliberalismo.

Pues bien: en estrategia y en organización no ocurrió nada de eso. El Partido sigue sin  extraer las consecuencias estratégicas y organizativas debidas al hecho de que estamos ante un gobierno neofascista y de milicias. Sigue sin  comprender que Bolsonaro no es un rayo en cielo azul, sino una opción de una gran parte de la clase dominante.

Ya en la táctica prevaleció la ambigüedad: Lula, correctamente, habla en polarizar; pero la resolución aprobada sigue teniendo esperanza en las  virtudes del “centro”

2.- En líneas generales, en qué difieren las posiciones de su corriente, Articulación de Izquierda, de Construyendo un Nuevo Brasil?

Nosotros organizamos el programa en torno al socialismo y las reformas estructurales; ellos organizan en torno a políticas públicas.

Ellos organizan la estrategia en función de la conquista electoral de gobiernos; nosotros organizamos en torno del objetivo de construir y conquistar el poder por la clase trabajadora.

Nosotros queremos un partido de masas, militante y de combate; ellos, un partido de electores y afiliados.

3.- En el discurso de Lula en el cierre del Congreso, el negó aquel argumento según el cual el PT “no debe polarizar” con Bolsonaro, para evitar inflamar el ambiente político. Sin embargo, el candidato de 2018, Fernando Haddad, intentó enfáticamente presentarse como un moderado, hasta liberal. Inclusive dijo que el programa petista traería “radicalismo liberal”. Cómo evalúa los rumbos que el partido ha tomado en los último años, en especial después de padecer tantas derrotas?

 Coexisten en el Partido ”dos almas” : una es socialista y revolucionaria; la otra es socialdemócrata. Esto, más una situación política muy difícil, más un pésimo hábito de no debatir en profundidad determinadas cuestiones, genera todo tipo de “vastas emociones  y pensamientos imperfectos”

4.- Otro elemento que marcó al PT durante estos años fue la confianza en la lucha institucional y en la lucha político-electoral, inclusive en situaciones extremas como el impeachment contra Dilma y la prisión de Lula.  Por qué?  Usted cree que el PT perdió capacidad de movilizar bases, o cree que la dirección evita movilizarlas?

Esa confianza en el camino electoral deriva de la creencia de que por ese camino haríamos transformaciones estructurales, sin la carga de métodos políticos más conflictivos. Y qué demostró la realidad? Que las transformaciones hechas por nuestros gobiernos fueron importantes, pero no alteraron las estructuras de poder y propiedad en el país. Y, más grave aún, la realidad mostró que el camino electoral no genera la fuerza cultural, social, política y militar necesaria para enfrentar derrotas por golpes reaccionarios.

La  confianza en el camino electoral produjo, además, una visión equivocada acerca de la neutralidad del Estado y del carácter republicano de las instituciones y de la política. Uno de los resultados de eso es que sólo se intentó actuar más duro contra los golpistas después del golpe.

Esto no quiere decir que el PT había perdido capacidad de movilizar las bases; en comparación con los demás partidos del país, el PT sigue siendo el de mayor capacidad de movilización! El problema está en otros tres lugares. Por un lado, estamos en un momentos en que parte importante el pueblo está “a la defensiva”, pensando mucho antes de moverse. Por otro, todas las organizaciones, el PT inclusive, perdieron capilaridad, presencia cotidiana junto al pueblo. Finalmente, incluso hay sectores de izquierda que priorizan otras cuestiones,  por ejemplo las elecciones 2020, dejando la movilización en segundo plano

5.- En su visión, ese inmovilismo que parece haber tomado el PT es más el resultado de un problema de organización de las bases que de tener efectivamente esas bases? O sea, falta organizarlas y ponerlas en marcha, no conquistarlas

No creo que la palabra “inmovilismo” exprese lo que está ocurriendo. En mi opinión estamos ante una elección política, hecha por una parte de la dirección del partido, una elección política incorrecta. Esta elección es creer que es posible derrotar un gobierno ultraliberal, neofascista y con milicianos en puestos claves, adoptando una línea política similar a la que el PT adoptó entre 1995 y 2014

El Partido tiene muchas bases, estas bases están luchando. Claro que es preciso conquistar sectores de la clase trabajadora que nunca estuvieron con nosotros; pero ambas cosas constituyen una necesidad, no una precondición.

Ocurre que luchar y movilizar con la línea política errada difícilmente nos llevará a la victoria. Por eso, seguiremos luchando para que el PT cambie su estrategia, su  organización y adopte una táctica sin ambigüedades para derrotar el gobierno Bolsonaro y la centro derecha ultraliberal. Publicado en la Revista Opera.

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