Los buitres, los medios y nosotros.

Compartir:

Alfredo A. Aguilera*

Los fondos buitres y sus operadores locales, junto a una dirigencia política y empresarial a su servicio, utilizan los medios de comunicación para instalar en la ciudadanía la idea de lo inconveniente de enfrentar la extorsión, acallando las voces locales e internacionales que se alzan en contra de ellos.

Con motivo de los actuales acontecimientos respecto de los fondos buitres y como sucede en situaciones en las cuales se pone en juego no sólo el presente sino el futuro, los sectores involucrados se ven obligados a tomar posición y junto con ellos la ofensiva mediática de respaldo. Los buitres de afuera tienen sus defensores internos, lobbistas que les dicen, cipayos para mi gusto, que no sólo minimizan las determinaciones o pasos que da el gobierno, sino que por medio de un nutrido despliegue en los medios, que muy sutilmente a veces y otras no tanto, hacen lo imposible por instalar en el sentir popular lo virtuoso de pagar (honrar en su jerga) las deudas, sin analizar todo el ciclo histórico: quién y cómo se generó; quiénes se beneficiaron y cuál fue el costo que pagamos y pagaremos.

 Utilizan un muy estudiado vocabulario: la palabra saqueo está reservada a los sectores humildes; el asesinato de civiles se llama daños colaterales; el salvataje a los bancos y no a la gente, es garantía de futuro; la entrega de las decisiones económicas a los grandes grupos financieros, es insertarse en el mundo (aunque el resultado ha sido exactamente lo contrario).

 Son los mismos que nos anunciaban, con gran despliegue en los medios, que podíamos sentirnos aliviados pues se había logrado para nuestra tranquilidad el Blindaje y el Megacanje y, a su vez, ocultaban que se estaba empeñando el futuro de todos los argentinos. Tampoco en su momento hablaron de la estrecha relación o, mejor expresado: la imposición, para obtener el préstamo, de rebajar salarios y jubilaciones, flexibilización laboral (ley Banelco), suspensión de paritarias. No seamos estúpidos cada vez que nos van a “salvar”, el pueblo es quien pagará con menos salario, menos educación, menos salud. Por si aún nos queda alguna duda, miremos hacia Europa y pongamos las barbas en remojo.

 Son los mismos que dan espacio a economistas o ex funcionarios, que siempre tienen la solución justa, cuando si revisamos todos sus pronósticos  es un muestrario de errores y entrega. Ocultan que esta pulseada está definiendo quién tiene el poder: si los estados o los capitales financieros. Generan un ambiente de miedo y desesperanza e instalan la sensación de que todo está perdido. No exagero, veamos como mancillan y denigran lo popular; como muestra tomemos el trabajo de ver el tratamiento despreciativo que dieron a la selección de fútbol y a su cuerpo técnico y cómo tuvieron que hacer volteretas ante resultados positivos. De eso se trata, instalar la sensación de que todo lo que se hace está mal, que todo lo argentino es corrupto, mediocre, imposible de obtener buenos resultados, que nuestra mirada debe ser hacia fuera y tomar ejemplo, porque lo nuestro no tiene futuro y se desbarranca. Muy bien saben que el instalar el miedo a la muerte hace que una amputación sea un alivio.

 Tienen como cómplices a políticos y agentes mediáticos genuflexos ante el poder financiero, empleados a su servicio cuya misión es correr el eje del problema y hacer parecer que todo es consecuencia de impericia del gobierno, regla básica para generar las condiciones de un golpe blando.
 Sintetizando, es la continuación de la gran batalla que dan los medios por instalar, en el sentido común, un escenario favorable a los intereses del capital financiero.

 Cuidadosamente evitan hacer referencia a que no se trata de un conflicto entre dos particulares, sino entre un ente de especulación financiera y un país soberano, que si no entraron en el canje es porque en sus planes estaba la certeza de obtener ganancias que en buen castellano llamaríamos usurarias. Así como lo hicieron en el 2001, no se hace referencia alguna de lo que está en juego para nosotros y para las futuras generaciones, así como no lo hicieron cuando un mentado ministro de economía hizo que todos asumiéramos como nuestras las deudas de las empresas privadas con el exterior y cuya aparición hoy en día en medios de comunicación lo considero un insulto a nuestra inteligencia.
 
 Nos relatan los acontecimientos de las negociaciones como si fuesen corresponsales extranjeros cubriendo un acontecimiento lejano y ajeno a nuestros intereses y ponen en un plano casi anecdótico el enorme apoyo internacional que en multiplicidad de foros ha recibido el país.

 Estamos inmersos en una época de cambio en la cual  enormes empresas multinacionales, con más poder que muchos estados, hacen lo imposible para maximizar ganancias, sin encontrar freno ni límite a su ambición. Los fondos buitres no son un hecho aislado, forman parte de toda una estructura de empresas, bancos y capitales especulativos. Como dueños también de los medios de comunicaciones, te colonizarán el cerebro por radio, TV y diarios, hasta convertirte en un zombie mediático con el fin de que tu pensamiento sea el de ellos, condición necesaria para instalar ideas que permitan desarrollar políticas opuestas a los intereses del pueblo.

 Como muestra de esto y a fin de no extenderme, la teoría del derrame que, expresada correctamente, es crear las condiciones políticas y económicas para que los ricos sean mucho mas ricos y cuando ya no sepan que hacer con tanto, estemos desde aquí abajo esperando que algo se les caiga. En otras palabras, la salud, la educación, la pobreza, pueden esperar pues no son negocio, en un futuro quizás se aborden esos problemas marginales. Y lo lograron, instalaron el concepto que el mercado era la solución, con un martilleo constante en los medios adictos (que son mayoría), hasta que la idea fue aceptada y llevada a la práctica.

 Mucho me recuerda a un personaje en la película Submarino Amarillo en la que un monstruo en lugar de boca poseía una especie de embudo con el cual succionaba todo objeto que encontraba a su alrededor. Tal así su voracidad, que en cierto momento no quedó más que la línea del suelo, la cual obviamente también desapareció, quedando únicamente él. En su desesperación y buscando seguir con su cometido, se ve la cola y se devora a si mismo, desapareciendo.

 Sirve como metáfora solamente, pues la realidad es que son personas, países, futuros lo que devoran y en múltiples ocasiones han dado muestra de no tener demasiados escrúpulos ni barreras morales para defender sus intereses.

 Por todo esto creo que en este momento es crucial la pelea por el sentido común. Y utilizo ex profeso la palabra pelea porque no es una discusión entre amigos ni un intercambio de ideas. Es no permitir que la historia vuelva a repetirse e hipotecar el futuro de generaciones.

 Desde este humilde artículo sin mayores pretensiones literarias, no pido a quien lo lea que esté de acuerdo con lo expresado, lo que si le pido es que haga un esfuerzo para no dar como veraz lo que los medios o este mismo escrito le muestran e investigue quiénes y a quién representa cada quien, recurrir a fuentes de información por fuera de los multimedios, que hoy en día están al alcance de una tecla, recordar que hace más de treinta años comenzó la generación de esta deuda que hoy tanto nos preocupa y de la cual nadie se hace cargo. La deuda externa es entregar nuestra autonomía en decisiones económicas para someternos a intereses que no son los nuestros.

 Me asusta por nuestro futuro ver y escuchar a “referentes” políticos que se inclinan ante el poder financiero y en vez de hacer un frente común por los intereses del país, aconsejan ceder ante la extorsión. Los escucho y tengo la sensación que en cualquier momento se les filtra en su discurso que el peor error que pudimos cometer fue tirar aceite hirviendo a los ingleses (recordemos que hubo quien en su momento les brindó agasajos).

 El esfuerzo diario por desenmascarar, ante quienes nos rodean, estos planes de desaliento y entrega, hacen que haya momentos en que siento que remamos en mayonesa. Nunca fue fácil el estar en la vereda opuesta  y hacer frente a tamaño poder, pero el no cejar en la idea de un mundo mejor y esforzarse por ello es lo  mejor que podemos legar a quienes nos sucedan.

*Alfredo A. Aguilera, miembro de la Comisión de Economía de Tesis 11.

2 Replies to “Los buitres, los medios y nosotros.”

  1. Excelente articulo. Y humildemente y con todo respeto quisiera agregarle algunos actores muy importante en nuestra historia, hablo de los grandes terratenientes de los denominado «la gente del campo» y sobre este articulo me hizo reflexionar sobre el rol de los medios en esos momentos tensos que vivio el pais, los medios nos hicieron creer que con la famosa ley 125 se les iba a «robar» divisas a esa maravillosa gente, cuando en realidad era una de las leyes mas igualitarias desde la vuelta de la democracia. Era tan solo un impuesto acorde a las ganancias, se vieron imagenes impactantes, derramaban leche por las rutas del pais, los medios comunicaban solo una version, y trataban de tirano al gobierno nacional por el simple pecado de hacer una sociedad mas justa y equitativa, gente que nada tenia que ver con el campo salia a las calles en su mayoria clase media con pancartas y frases que se podian ver en cualquier diario o flash informativo y finalmente tras el «no positivo» de un cobarde, termino ganando los poderosos grupos economicos del pais. Tampoco habra que olvidar de los negociados de estos medios de comunicacion, el reflejo mas evidente fue el de las famosas AFJP en cual en otro pecado «capital» La plata de los jubilados que era utilizada para negocios turbios como la compra de acciones de multimedios, raramente adquiridas entre otras cosas, fue recuperada por el estado que lo incluyo en el ANSES generando no solo un aumentro magistral de jubuliados y pensionados sino la ayuda hacia los sectores mas marginados como es la AUH. Hoy nos enfrentamos ante un momento crucial en la historia de este pais, es evidente que el enemigo economico son unos cuantos usureros que provienen de Estados Unidos, republicanos, neoliberales, ultraderecha y demas, que buscan sometimiento sobre un pueblo, avalados por una justicia que como dicen los Mariano Grondona, los Majul, los Lanata que «alla si es independiente del poder ejecutivo la justica» lo que no nos dicen es que son dependientes de los grupos economicos. Hubo un visionario que le erró en 14 años cuando dijo «En el 2000 estaremos unidos o dominados» es elemental entender que ante lo que estamos viviendo es necesario la union de todos los sectores, clase alta, media y baja, partidarios de distintas ideologias, la sociedad entera ante una «Invasion» financiera externa. Lamentablemente hay sectores que no responden al respaldo de una soberania como la de Argentina, sino a obedecer ordenes de grupos economicos, politicos como el Ingeniero Macri, Elisa Carrio, Sergio Massa entre otros queriendo hipotecar nuestro futuro, Mi futuro teniendo en cuenta mi edad de 25 años, con politicas liberales, orguillosos de que volvamos a hacer una colonia o una estrella mas en una bandera con franjas rojas y blancas, amparados por los medios de comunicacion que los muestran rubios de ojos celeste con la «solucion» a todos los problemas y no como los negros sucios y ladrones con planes del gobierno nacional. Es por eso que la Union a cual se referia Peron (mas alla que hoy seamos peronistas o no) pero Me refiero a la UNION de aquellos argentinos que deseamos una NACION LIBRE Y SOBERANA, sea una union fuerte y con la cabeza en alto, Argentina quiere honrar sus deudas solo es necesario que nos dejen crecer para cumplir como se viene haciendo y como dijo un ex presidente. Para no ser dominados por grupos economicos y politicos externos e internos. Muy buena la nota. Saludos.

  2. juan pablo dice:

    muy buena nota, gracias Diego por pasarme este tipo de nota, excelente!!!!!!, y encima ahora que el cuervo de griesa reculo y libero el pago es casi para hacer una fiesta

Deja un comentario