Las complejidades de la crisis argentina.

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ROBERTO PAPADOPULOS * Las complejidades de la crisis argentina

La acción coincidente de la derecha en América. El contenido principal del debate y la necesidad urgente de avanzar en la construcción de la herramienta social y política de los sectores populares.

Las sorprendentes coincidencias Los últimos acontecimientos en la Republica de Venezuela, con el descubrimiento y denuncia de intento de golpe de estado contra el gobierno del Presidente Hugo Chávez; en Argentina, con el lockaut patronal destituyente de la Sociedad Rural, CARBAP y los grandes pulpos sojeros, constituidos juntos a sectores de la oposición, en la base de la nueva derecha.

Y en Bolivia, donde la oligarquía también corto las rutas, en el segundo intento, después de Venezuela, más sangriento de la región con el objetivo de producir por parte de los grupos reaccionarios de la región de la Media Luna, un golpe de estado abierto, desatar una guerra civil y derrotar al Presidente constitucional
Evo Morales. Ante esta situación, la contundente declaración surgida de la reciente reunión de los Presidentes del UNASUR, frente a la situación de Bolivia, al expresar que «rechazan enérgicamente y no reconocerán cualquier situación que implique un intento de golpe civil, la ruptura del orden institucional o que comprometa la integridad territorial de Bolivia»1 da claridad sobre los objetivos de los grupos reaccionarios de toda Sudamérica y representan una muestra cabal de cual es en realidad el contenido principal de la disputa.

Y como recuerda la historia de Chile, ahora también el imperio, con sus embajadores, sus organismos conspiradores, sus dólares y sus medios de comunicación están detrás de los intentos desestabilizadores contra el proceso abierto en América del Sur.
El análisis de las noticias de estos ejemplos, permiten observar, la llamativa coincidencia de planteos y metodologías por parte de los golpistas de los distintos países. Grandes mentiras acerca de sus verdaderos objetivos, uso de frases, personajes y formas «robadas» de bagaje de los grupos populares; movilizaciones, cortes de rutas y discursos de barricadas, con el sostén de los grandes medios de comunicación.

Dicen defender los recursos naturales de sus países, el derecho al usufructo y reparto de los mismos entre sus compatriotas. Se erigen en hacedores y defensores de la Patria, de la democracia, cuando releyendo la historia se los encuentra como cómplices de las dictaduras y de los gobiernos reaccionarios que asolaron esta parte del continente y entregaron sus riquezas.
El periodo iniciado en América y por su puesto en la Argentina, tiene la singularidad de contar con gobiernos democráticos cuyo mandato popular es, precisamente, transformar a favor de los más necesitados el grado de injusticia social y crear condiciones de más organización y participación popular.

Nunca se ha presentado en la historia de esta parte del continente un periodo como este. Y esta característica produce el odio creciente de las «neoderechas» que trabajan por volver atrás el proceso y anclarlo en el viejo esquema de los 90.
Cual es el contenido del debate Al igual que nuestro «bienaventurado» Alfredo De Angelis y compañía, el prefecto de Pando (Bolivia) Leopoldo Fernández reclama el uso de las regalías de los hidrocarburos para su manejo. Bien recordaba el Presidente Evo Morales que «cuando el sector petrolero era transnacional no había problemas y ahora que lo recuperamos atentan contra los bienes del estado».

De Angelis también planteo administrar la retenciones y los impuestos para distribuirlos cada cual en su provincia. Esta es la concepción de Patria que tienen y la actitud solidaria con los miles de argentinos que todavía no pueden llevar el suficiente sustento para sus familias. Pero que es en realidad lo que se debate? Por eso cuando Eduardo Buzzi (reelegido recientemente Presidente de la Federación Agraria Argentina) plantea, como recuerda Isaac Grober en su articulo, que «no se trata de discutir cinco puntos mas o menos de retenciones, sino que tiene que ver con un modelo de país distinto», Uno se pregunta de que modelo estamos hablando?.

«Vamos a construir un país con un modelo agro exportador como el que existió entre 1880 y 1930 por el cual la Argentina expandió su economía sobre la base que se incorporo a la división del trabajo internacional como productora y exportadora de productos primarios, consumidoras de manufacturas, capitales y mano de obra de los países europeos, fundamentalmente Gran Bretaña (hoy EE: UU)».»

Modelo que se caracterizo por la existencia del latifundio y un sistema de arrendamiento que prácticamente impidió el acceso a la propiedad de la tierra y que fue hostil a la incorporación de tecnología» 2 o vamos, unidos con el resto de los países de América (UNASUR) a pensar en un país con una mas equitativa distribución de la riqueza que implique la «ampliación y dinamismo del mercado interno, base insustituible para el desarrollo de la industria y de los servicios calificados».3 Este es el nudo principal de la disputa actual. El gran debate, el debate de fondo, hacia el Bicentenario de la Revolución de Mayo. Debate con una gran participación de las mayorías populares para que sean dueñas de su propio destino. Preocupa recordar que los integrantes de la Sociedad Rural y CARBAP, impulsaron y sostuvieron las políticas conservadoras y neoliberales, que como en los 90, gobernaron en desmedro de los intereses del país.

Se puede creer que cuando hablan de otro modelo están hablando de una mayor inclusión social y la ampliación de la democracia representativa, en la lucha por hacerla participativa? El crecimiento económico por si, no presupone mejoramiento de la situación social y de más democracia.

Por un camino sinuoso

La crisis (2000/01) en la que desemboco aquella década, fue profunda; desocupación, miseria, desgüase del Estado y palabras importantes como Nación, política, derechos humanos, distribución de la riqueza, unión latinoamericana, democracia, participación popular, trabajo, educación fueron vaciadas de contenidos. Estas palabras comenzaron otra vez a resonar en centenares de debates, movilizaciones y luchas.

El gobierno de Kirchner las incluyó en sus discursos y produjeron hechos positivos Justo es señalar que durante ese periodo y los meses de la asunción de Cristina se «avanzo por ciertos caminos inesperados, no esgrimió doctrinas revolucionarias–ni casi ninguna otra- pero mostró un rumbo fáctico propicio a una renovación de la vida
colectiva. Quería significar que había llegado el momento de revisar las falencias de una democracia carente de condiciones para cuestionar la injusticia social».4
Los reiterados aumentos y el proyecto de Ley de Jubilaciones, los subsidios a productos de consumo de la población más necesitada. La decisiva acción por los derechos humanos y contra la impunidad.

La liquidación de la deuda con el FMI y el Club de Paris, limitando la ingerencia de estos nefastos organismos
internacionales. La estatización de Aerolíneas Argentinas. El envio al Parlamento de proyectos importantes mejorando la calidad institucional. Su política exterior independiente, de Paz y direccionada en particular a acrecentar y fortalecer sus vínculos regionales y el desarrollo del UNASUR, así lo expresan. Es cierto que en otras cuestiones muestra una actitud conservadora y falta de medidas, por ejemplo; frente al proceso inflacionario o el grave error cometido en el INDEC y la presencia aun de una fuerte deuda interna. O la falta de un Proyecto Nacional más claro, que avance sobre un politica agraria, industrial, educacional y sanitaria. Pero la ofensiva de la reacción, aunque se enanca en ellos, no es para resolver los problemas que afectan a los más necesitados.

Este gobierno comparte, en lo esencial las características de la mayoría de los gobiernos de nuestra América. Bien podríamos caracterizarlos como democráticos populares en lo social, desarrollistas en lo económico, con fuerte vocación por el respeto a los derechos humanos y ha impulsar la unión americana.
La sola mención de estas intenciones y las acciones ya realizadas constituyen un cambio significativo en
la política de los últimos años. También en la Argentina hay en marcha un proceso lleno de contradicciones,
inmensas dificultades y apasionantes desafíos a superar. Y las contradicciones, las limitaciones y dificultades
no son solo un rasgo del gobierno, que si las tiene, son también las que le imprimen, por un lado, la fuerte presencia y acción de los sectores de la derecha que no se resignan a ceder nada de sus privilegios, y por el otro las que muestra el campo popular.

La exigencia de una construcción social

Decir que el movimiento popular exhibe, aún, una gran dispersión, una difusa ubicación del enemigo principal, lo que impide que se exprese unido detrás de un proyecto, no es un hecho nuevo en nuestra historia. Bueno es analizar en cuanto influyó ésta debilidad para posibilitar que una parte de sectores medios y populares de la ciudad y el campo, así como algunos de sus dirigentes, quedaran junto a la Sociedad Rural y Carbap, en la lucha por una más equitativa distribución de la riqueza. Es verdad que también los medios de difusión, sustancialmente en manos de los grandes grupos económicos, fueron la punta de lanza de la batalla ideológica y política.

Por eso, la pregunta que se repiten , una y mil veces como el efecto del eco, los sectores democráticos es; como se deben parar frente a los gobiernos como el de la Argentina inmersos en muchas contradicciones, pero también con sectores del mismo que tratan de oponerse a la presión de los quieren, tanto aquí como en resto de América, retrotraer la situación a los 90. No se puede comprender la actual situación política y los posibles escenarios futuros, sino se contempla lo frágil y precario de la herramienta con que se cuenta para seguir avanzando en fortalecer los pasos dados y modificar los que aun faltan en aspectos centrales de la vida de nuestro país.

A diferencia de otros países de América, como el Brasil de Lula con su PT, o el Uruguay de T. Vázquez con el Frente Amplio y el intento de Chávez con el Partido Socialista Unificado de Venezuela, en la Argentina, la estrechez de convocatoria y visión acotada a la acción del gobierno actual, lo esteriliza.
El gobierno lo trata de promover desde un movimiento sumamente contradictorio en cuyo seno conviven
sectores que fueron usados de sostén durante la década de los 90 y más recientemente jugaron a favor de los grupos destituyentes. Sin promover suficientemente a los que se identifican con lo mejor de las tradiciones de las luchas populares.

Camino que se ensayó con el acercamiento de los militantes por los derechos humanos, radicales K, socialistas y grupos de militantes de izquierda. Pero esta experiencia es sin duda insuficiente, débil e incapaz de parar la decidida acción y los planes futura de la nueva derecha.
Incide también la visión estrecha de grupos de izquierda.
Alentador resultan algunas iniciativas puestas en marcha. Una, la que ha comenzado a construirse alrededor del espacio de Carta Abierta, el sentido de la incorporación de los intelectuales al debate político y a la búsqueda de respuestas a problemas de fondo, como también la estructuración de este espacio en el resto del país. Otra, la convocatoria por parte de la CTA y otras organizaciones de la Constituyente Social a realizarse los día 24 y 25 de Octubre en Jujuy, donde algunos dirigentes quieren que se estructure un movimiento similar al PT.

Planteando el rol que le asigna a la CTA, Hugo Yaski, su secretario general señalo que «es el momento, de trascender los límites sindicales y construir una red de organizaciones populares, barriales, sindicales, indígenas, juveniles».
Evitar que estas se frustren, aún con voces independientes, sin mezquindad, y con respeto, que no se transformen en lugares cerrados, solo con actitudes criticas sin aportar ideas, proyectos y soluciones a los problemas pendientes, será decisivo para crear un lugar de atracción para que todos los sectores populares se sumen y logremos crear un correlación de fuerzas capaz de hacer frente a los seguros nuevos embates de los grupos reaccionarios.

Esta tarea no es sólo responsabilidad de sectores del gobierno y del partido justicialista. Todos tenemos una gran responsabilidad de contribuir a crear los nexos de una nueva construcción social que impida otro fracaso de la experiencia en marcha.

* Periodista. Miembro del Consejo Editorial de Tesis 11.

Notas

1 Declaración de la Reunión de los Presidente de la Unión de Naciones Sudamericana (UNASUR) realizada en Chile el día 15 de septiembre de 2008.
2 Mario Rapoport Historia de la economía argentina del siglo XX
3 Isaac Grober articulo «Es el modelo entupido»
4 Texto de Carta Abierta IV


Lic. Gerardo Codina
Psicología Clínica
Adolescentes – Adultos
Entrevistas:
15 – 4448 – 8402

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