Acerca de los cambios

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Por Oscar Expósito

La crisis del año 2008 se arrastra a través del tiempo y sus efectos llegan hasta nuestros días. En ese torrente se agrega en los últimos años el descenso en el crecimiento de la economía China, verdadero motor de la demanda, especialmente de comodities, a nivel mundial, agravando el proceso de una crisis global que parece no tener fin.

Pero en toda crisis hay ganadores y perdedores.

La expansión de la oferta monetaria, especialmente de EEUU, para solventar el default de su sistema bancario, generó una enorme  liquidez a nivel internacional.

Esa expansión no fue destinada a los deudores hipotecarios que perdieron sus viviendas, por el contrario se destinaron a alimentar la especulación financiera en los mercados internacionales.

La masa de fondos que gira en los mercados financieros globales se estima en diez veces el PBI mundial lo que provoca, por lo menos, dos efectos muy definidos: una distribución del ingreso regresiva a escala mundial, con un polo claramente en crecimiento en los países “centrales” a costa del empobrecimiento creciente de las grandes mayorías de la economía mundial.

Por otro lado, las decisiones más especulativas de inversión se negocian en los mercados de futuros, especialmente de comodities, amplificando los efectos de las variaciones de la demanda y oferta de la economía real.

Estos relativamente nuevos fenómenos producen un impacto potenciado en los países cuyo fuerte de sus exportaciones son los productos primarios como es el caso de las economías emergentes.

Como generar anti cuerpos  y defensas Tenemos a mano dos ejemplos sintomáticos. Tenemos a mano  los distintos efectos de las políticas contra cíclicas aplicadas en nuestro país y en Brasil.

En tanto Brasil aplicó un programa de corte neoliberal con devaluaciones, aumento de la desocupación, restricción presupuestaria, aumento de la tasa de interés, etc, es decir medidas aconsejadas por el FMI, el típico programa neoliberal, con sus consecuencias esperadas con una caída del PBI y redistribución regresiva del ingreso; nuestro país adoptó un modelo neo estructuralista, heterodoxo o neo keynesiano, claramente enfrentado al defendido por los grandes centros financieros, se estimuló la expansión del mercado interno y la inversión pública como motores del desarrollo.

En el número 295 de Realidad económica aparece un interesante artículo de Jaime Héctor Saiegh que desmenuza los efectos no deseados que genera la aplicación del modelo neoliberal.

La crisis que llevó al default en los años 2001 de la mano de Cavallo fue el ejemplo más dramático de la aplicación de ese modelo.

Los argumentos de Saiegh son contundentes. De ellos citaremos dos: uno de ellos es que la Argentina es prácticamente una economía bimonetaria, en especial en lo que se refiere a expectativas. La historia de nuestro signo monetario y de la inflación, especialmente de los últimos 50 años fue determinante para que las decisiones cotidianas, especialmente en los centros urbanos, estuviesen permanentemente asociadas a la cotización de dólar.

Históricamente el sector externo fue crucial en la gestación de las crisis económicas de nuestro país. Malas cosechas, el deterioro de los términos de intercambio,  el endeudamiento pernicioso etc. fueron muchas veces el detonante de difíciles momentos que terminaron de saldarse con el esfuerzo y el sacrificio de nuestros sectores populares.

El otro elemento que destaca Saiegh es la ausencia en nuestro medio de una tasa de interés de largo plazo que es  la determinante de volumen de  las decisiones de inversión . Ese fenómeno marca la reticencia de decisiones de inversión a nivel privado, excepto aquellos casos que por condiciones inherentes al proyecto o a las condiciones extra-proyecto que garanticen una alta tasa de retorno en dólares.

Es por esa razón que el modelo heterodoxo incluye una visión diferente.Es la que  promueve e incentiva alos demás componentes de la demanda agregada: el consumo, la inversión pública y las exportaciones que, dicho sea de paso dada la recesión del mercado internacional y la caída de los precios de los productos exportables de Argentina a perdido relevancia en relación a los primeros años del gobierno kirchnerista.

El elenco Macrista triunfó proponiendo un cambio. Parece que el único cambio que le funciona es la marcha atrás. Es el retorno puro y duro a las recetas del modelo neoliberal. Además es el modelo neoliberal en su peor expresión. Su triunfo se gestó en base a una enorme campaña mediática muy difícil de contrarrestar, con los monopolios de la información nacionales e internacionales instalando todo tipo de ataques y mentiras como pocas veces se vio.

Vienen por todo, pero el proceso recién empieza. Un sector de la población que se ilusionó con “el cambio” toma conciencia rápidamente acerca del destino que ese cambio le depara.

12/01/2016

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