VENEZUELA: El acertijo del revocatorio.

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Jerónimo Carrera*

(Especial para “Tesis11”)

Los conflictos que se generan para la aprobación  de las firmas que determinarán  la continuidad o no del  mandato presidencial de Hugo Chavez, es analizada en el marco de la política de EE.UU. para la apropiación petrolera.

La situación actual de Venezuela luce bastante complicada y con ciertas características de crisis prolongada, por no decir permanente. Pero la verdad es que hace mas de un año, cuando se inició el intento del conjunto de las fuerzas reaccionarias por paralizar la industria vital del país- la empresa estatal petrolera PDVSA- las perspectivas eran mucho mas negativas que ahora. La fuerte confrontación que se ha vivido en nuestro país en los últimos años, si se analiza con suficiente atención, muestra que se trata de un conflicto instigado desde   el exterior  por agentes de los monopolios petroleros, fundamentalmente estadounidenses, que de una de una lucha por el poder entre fuerzas políticas locales.

Dichas fuerzas habían sufrido un rotundo fracaso con su torpe manejo del golpe de estado, inspirado claramente desde Washington , el 11 de abril del 2002. Allí se jugaron, por decirlo así,  la que siempre ha sido, en nuestros países, la mejor carta del imperialismo, la carta militar. Lo insólito, pues, fue que perdieron ese juego

Por eso de inmediato empezaron a montar una trampa, que el comando reaccionario, consideraba decisivo, como debía ser un aparente “paro cívico” encabezado por las dos organizaciones, supuestamente grandes y representativas, la patronal Fedecámaras y la central sindical CTV. Todo esto, contando para dar el golpe de gracia,  con la “meritocracia” de los gerentes,  y toda clase de técnicos que continuaban la tradición de sumisión a las trasnacionales petroleras..

 De allí vino, tras los fracasos del “paro cívico”, y del llamado de las huelgas petroleras de diciembre del 2002 y enero del 2003, lo que no merece otro calificativo que de acto desesperado de la reacción pro yanqui, es decir, el sabotaje a los equipos e instalaciones de la industria petrolera, en gran escala, con miras de detener por largo tiempo la producción, y destruir así la economía venezolana.  Esas acciones culminaron en un enorme fracaso, pue no lograron su objetivo mayor y obsesivo, que era y sigue siendo, el desplazamiento de Hugo Chavez del poder. 

El revocatorio: 

  Ahora esas mismas fuerzas reaccionarias tienen in mente, y en marcha, un nuevo intento golpista: el revocatorio. En el idioma político de actualidad, en Venezuela no hay vocablo más empleado, tanto por opositores como oficialistas. Para unos y otros el significado del término es el mismo, pues ambos lo interpretan como equivalente a golpe de estado contra el presidente Chavez.      

El sistema revocatorio está basado en el artículo 72 de la Constitución Bolivariana de Venezuela, la cual fue aprobada por un referéndum popular el 15 de diciembre de 1999. Establece que toda funcionaria o funcionario elegido, transcurrido la mitad de su mandato, éste es revocable si un numero no menor del 20% de electoras y electores solicita la convocatoria a un referendo, y en ellas  concurren un número igual o superior al 25%  El texto es en realidad tan complejo que permite variadas interpretaciones, que han sido muchas y contrapuestas. Entre ellas lo que pomposamente se ha dado en llamar como una nueva rama del Poder Público, el Poder del “Consejo Nacional Electoral”.

Así se explica que las negociaciones, tras bastidores, para llegar a designar a los cinco miembros principales del organismo, mediante de un proceso de toma y daca interminable, se convirtiera en punto central de la política venezolana.

 Finalmente en el Departamento de Estado se percataron de que por esa vía no llegarían a ninguna parte, y para salir más o menos bien de ese callejón, pactaron un arreglo con la colaboración de la OEA y su secretario general mister Gaviria.

De todas maneras el árbitro es poco confiable y las partes no se eximen de decirlo. Por adelantado se sabe que los perdedores van a decir que hubo fraude. 

Los dos equipos:     

Lo principal que debe tenerse en cuenta es que  los dos equipos son en verdad muy diferentes, y sin embargo tienen muchas cosas en común. Lo mas importante es que en ambos opera la ingerencia de Washington, aunque en distinta medida.

En el bando de los llamados opositores hay una quinta columna manejada abiertamente por EE.UU., formada por agentes de la CIA, ciertos tránsfugas de la izquierda ahora a sueldo de la derecha, los supuestos dueños de los medios de difusión dependientes de cadenas estadounidenses, ex militares pentagonizados en la Escuela de las Américas, hombres de negocios raros, en fin, hay allí de todo bicho con uñas.

Asimismo se ha hecho evidente en los últimos años que entre los muy diversos elementos que integran el bando que respalda a Chavez y cuya definición ideológica más aceptada parece ser la de bolivarianos, también existen numerosos individuos infiltrados desde el campo enemigo, los que actúan solapadamente como contrarrevolucionarios. El caso más sonado, por dañino en extremo, y de consecuencias que perduran de modo increíble, es el de Luis Maquilena, un politiquero que llegó  ser la mano derecha de Chavez. A punto de haber firmado la Constitución  con nada menos que la distinción de  ser Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, como principal dirigente del partido oficialista, y quien traicionó vilmente a Chavez y a ese partido la noche del golpe de estado del 11 de abril.

En concreto, estamos ante un enfrentamiento de dos tesis radicalmente distintas y antagónicas en materia económica, y  en particular en el negocio del petróleo, una guerra a escala internacional: la tersis de la privatización- como fórmula clásica  del capitalismo para la explotación de los recursos petroleros, según el modelo existente en EE.UU. desde siempre- y la tesis de la nacionalización de dichos recursos, surgida de la revolución rusa de 1917 y aplicada en forma de capitalismo de estado en países diversos como Bolivia, México, Irán, Iraq, Indonesia, Venezuela y otros.

Los pronósticos:          

 Para quienes vivimos el día a día el accionar y las opiniones del pueblo venezolano, captamos que existe una neta mayoría de apoyo a Chavez, de repudio la posibilidad de revocarle el mandato presidencial, vista las desesperadas maniobras de los golpistas asociados a los yanquis.

Es cierto que la situación económica sigue en estado lamentable, por la falta de una política audaz de industrialización y la batalla por el petróleo no está asegurada por completo.

De todos modos, las esperanzas despertadas por Hugo Chavez se mantienen firmas en todos los rincones de Venezuela. Con o sin revocatorio. Washington es el que está a la defensiva en nuestro país y por ello está pensando jugar su carta final, la de una invasión del tipo que hace justo 20 años realizó Reagan en Granada. Los hechos que estamos presenciando ahora mismo, en el inicio del mes de marzo, confirman plenamente los temores de una intervención armada de EE.UU. en Venezuela.

El ejemplo de Cuba y los fundamentados principios de solidaridad entre nuestros pueblos, tiene ganada para una resistencia armada, a la gran mayoría de los venezolanos. Mientras tanto queda aún por resolver el acertijo revocatorio.                                                                      

                                                                                             Caracas 1 de marzo 2004. 

*Jerónimo Carrera, periodista venezolano.

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