SEGUNDA PARTE. El ajedrez en nuestro país

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Revista Tesis 11 (nº 111)

(Cultura/Cine/Libros/Sociedad)

Juan Krasner *

Este artículo cuya primera parte se publicó en el numero 110 de la revista fundamenta la necesidad de masificar el juego del ajedrez en una nueva dinámica que también contempla las actuales políticas de integración regional.

Como lo exprese anteriormente, el ajedrez llegó a América y lógicamente a la Argentina en tiempos de los conquistadores y colonizadores europeos. Hasta hay estudios que sugieren que el ajedrez tuvo incidencia en la decisión de los Reyes de España en aprobar los viajes de Colón.

Por supuesto los naturales de América ya tenían sus propios juegos de tableros, entre ellos el más popular podría ser el taptana, donde también se enfrentaban dos jugadores, o el más antiguo el patollide los aztecas.

Ya en el año 1610, en la esquina de las actuales calles Bolivar y Alsina, había una casa de juegos, entre los cuales el ajedrez era parte de los mismos, aunque el lugar  era de muy dudosa reputación.

Para el año 1819, en el café de Los Catalanes, en Cangallo y San Martin se jugaba billar y ajedrez, como así en el año 1852 cuando se funda el Club del Progreso aún existente. Y siguieron creciendo distintas organizaciones y clubes de ajedrez.

Hay  referencias de distintos personajes de nuestra historia que fueron cultores de este juego, entre los cuales podríamos citar a Monteagudo, Castelli, San Martin, Rosas, Lavalle, los hermanos Batolomé y Emilio Mitre, etc..

El 1° de Septiembre de 1939 se inicia la primer ronda del Torneo de las Naciones en Buenos Aires, justo el mismo día en que se inicia la 2° Guerra Mundial, y más de 20 jugadores europeos se queda en el país como consecuencia de la guerra.

Del Campeón Olímpico, Alemania, se queda todo su equipo: Eliskases, Becker, Michel, Engels y  Reinhardt. Del equipo subcampeón, Polonia, se quedaron en el país Najdorf y Frydman, los Checoslovacos Pelikán y Skalika, el lituano Luckis, el letón Feigins y otros,

Estos grandes jugadores fueron los que en definitiva le dieron  un empuje fundamental al actual ajedrez nacional.

La Organización

El ajedrez en nuestro país y en el mundo está regido por normas y reglamentos establecidos por la FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE AJEDREZ (FIDE) y consecuentemente adoptados por la FEDERACION ARGENTINA DE AJEDREZ (FADA)  y sus respectivas afiliadas. Pero estos organismos actúan sobre el ajedrez competitivo y no tanto sobre el ajedrez social, que solo lo realizan como consecuencia secundaria.

Por ello he expuesto en alguna oportunidad, entre los dirigentes del ajedrez nacional, la necesidad de organizar el ajedrez social en forma independiente del ajedrez de competencia, no porque en el ajedrez social no se desarrollen competencias, sino porque no es el fundamento de su existencia. Así, decía que si el objetivo de la enseñanza no era la de lograr Grandes Maestros, sí eso conlleva el ajedrez competitivo. Sus organismos directivos deben consecuentemente, ser diferentes en su estructura y objetivos.

Este Ajedrez Social ha servido y sirve para la interrelación de jóvenes y adultos de todo el país y hasta de países del exterior. Ya hay ejemplos muy positivos en este sentido, aunque son pocos.

En lo nacional son los encuentros de los Torneos Evita y los desarrollados por la Federación Sudamericana de Ajedrez Interempresario (que quedaron truncos después de cuatro versiones, debido a la crisis económica de los países Latinoamericanos, que trajo como consecuencia la desfinanciación de dichos torneos). La actividad en la Pcia de Buenos Aires con la actuación del Profesor Walter Martinez, que si bien es importante, podría ser mucho mejor. La actividad en la Pcia. de San Luis con la participación de la GMW Claudia Amura, algunos sindicatos dentro de su actividad cultural, etc.

Ahora con la creación del MERCOSUR y de la UNASURse debería volver a esas experiencias y mejorarlas. Esto coadyuvaría a la integración de los pueblos de los países Latinoamericanos, por fuera de los intereses económicos y políticos, pero que colabora-rían con ellos.

Para que esto pueda ser desarrollado con amplitud es indispensable el aporte de los organismos oficiales para su financiación, ya que a diferencia de otras actividades deportivas (futbol para todos, básquet para todos, etc.), el ajedrez resulta muy tedioso para ser transmitido por televisión, aunque sí se puede transmitir sus enseñanzas como lo hacen canales de España, como por ejemplo con el canal ENCUENTRO.

Y el problema económico es de vital importancia para que el ajedrez pueda masificarse. En la actualidad, observando los torneos nacionales promocionales de menores de 18 años, vemos que su composición social delata la escasa presencia de los sectores de trabajadores en relación de dependencia, porque los costos que demandan desde el traslado y el acompañamiento de los menores por sus padres hasta las distintas sedes, mas su estadía en las mismas, e incluso la preparación de los jugadores, hacen casi prohibitiva su participación. Y no hablemos si alguno de estos jóvenes tiene la oportunidad de viajar a torneos internacionales. El apoyo económico a los mismos sea por los organismos nacionales como provinciales y municipales es realmente muy escaso y discriminatorio.

En la actualidad, si los gobiernos provinciales o el nacional quisieran implementar todo lo aquí expresado, se encontraría con la enorme dificultad de no contar con la cantidad de profesores necesarios para dichas acciones.

Los que hoy actuamos como tales, somos jugadores de distintos niveles de juego que por vocación transmitimos nuestros conocimientos. Pero salvo honrosas excepciones no poseemos conocimientos de pedagogía y psicología adaptados a cada sector a enseñar, y lo hacemos con grandes esfuerzos y no sin algunos errores metodológicos.

Por ello deberíamos fomentar entre los jugadores su aporte a la enseñanza, con la consabida contrapartida económica, en tanto desarrollemos escuelas de formación de los mismos a nivel terciario y universitario con sus correspondientes planes de estudio.

También sería factible la enseñanza a los educadores de los distintos niveles de enseñanza de los principios ajedrecísticos, para que con el apoyo de ellos acelerar el llegar lo más rápidamente posible, a la mayor cantidad de educandos.

El ajedrez en otros países

Si bien nuestro país es desde el punto de vista ajedrecístico uno de los más desarrollados de América Latina, hay países que en muy corto tiempo nos alcanzarán y sobrepasarán, si ya no lo han hecho, como los ejemplos de Cuba, Venezuela y Perú.

En el mundo ya hay países que le han prestado mucha atención al ajedrez, descontando Rusia desde su revolución de 1917, como China, Holanda y Alemania en las que estas dos últimas, han establecido el ajedrez como materia curricular en la enseñanza básica, como lo ha señalado no hace mucho las Naciones Unidas, como una necesidad

Para finalizar, muy satisfecho me sentiría si, como consecuencia de esta exposición, con sus virtudes y defectos, la misma ayudara a implementar en nuestro país un ajedrez para todos, después de tantos años de lucha.

*Juan Krasner. Maestro Mayor de Obras Escuela Industrial Otto Krausse/Idoneo en la Enseñanza de Ajedrez de la Fed.Arg.Ajedrez

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