Rufo, Pari passu y Default.

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Oscar Expósito*

In memoriam

Para Raulito y Keuro

Un cuervo y un quemero

Que se me fueron hace poco

y  los estoy extrañando

Rufo, Pari passu y Default parece una línea media famosa de un equipo de los años 50, sin embargo aparecen cotidianamente en  un nuevo fenómeno que se ha instalado en nuestro ámbito  y que nos obliga a pensar sobre el diagrama geopolítico al que estamos enfrentados.

Desde hace varios años crecieron en la economía mundial una serie de países emergentes que, surgidos de muy diferentes derroteros históricos pasaron a tener una participación creciente en los negocios de la economía mundial, hasta tal punto que del mundo unipolar posterior a la caída del muro surgieron estos nuevos actores con peso específico propio y que generaron cambios profundos en el equilibrio del poder mundial.

Pero el proceso se da en una unidad y lucha de contrarios por las características específicas que la economía mundial tuvo en las últimas décadas. La explicación del funcionamiento del sistema global en forma contradictoria creo que se explica a partir de los grandes actores globales.

Cada país posee su estructura política, social, económica, cultural, etc, pero sobre ellos, como una superestructura actúan los intereses de los grandes jugadores mundiales: las empresas multinacionales y el sistema financiero internacional.

Estos actores supranacionales, si bien deben respetar las normativas locales,  solo se rigen por sus propias leyes de maximización de beneficios, ese es su leit motiv y esta ley es tan válida para una multinacional china, norteamericana o de otro país dando lugar a una lucha despiadada y sin cuartel.

Adamas está la enorme transformación que a partir de los desarrollos electrónicos se produjo en el sistema financiero internacional. El menú de las opciones financieras a las que es posible acceder desde cualquier espacio con acceso a la red es infinita, es más,  no para de crecer. Desde fondos que generalmente tienen domicilios en paraísos fiscales se mueven cada segundo, durante las 24 hs, miles de millones de dólares en transacciones que buscan maximizar sus beneficios.

La mayoría de la población Argentina, que tenía pocas noticias de este tipo de actores, se vio abrumada durante las últimas semanas por las noticias sobre las actividades de unos fondos llamados buitres que nos acosan y que además cuentan con la protección desembozada de un juez de Nueva York que emitió un fallo que fuera avalado por la segunda instancia y la Corte Suprema de la primera potencia mundial (por ahora).

Ante tamaño despropósito, nuestro gobierno en una actitud que lo honra decidió por lo menos dos cosas: no ceder ante la presión de los buitres y su sistema de acoso defendiendo la actitud de un país soberano que nos enaltece y buscar la solidaridad internacional que ponga en evidencia la arbitrariedad de la actitud de extorsión de que es víctima.

Dejemos arbitrariamente de lado a los cipayos locales y a los aprovechadores de toda laya, que siempre que el rio está revuelto aparecen.

Volvamos por un momento a la geopolítica. Nuestro país ha intensificado su relación con las dos principales potencias BRICS, China ávida de alimentos y Rusia con abundante recursos energéticos y también tecnológicos y científicos.

El avance es importante en tanto nos permite desarrollar importantes acuerdos económicos y en el caso de China también financieros, especialmente debido a la complementariedad de nuestras economías.

Sin embargo no debemos dejar de tener en cuenta por lo menos dos aspectos. Por un lado que estas potencias también tienen sus propias estrategias de crecimiento que no siempre son compatibles con nuestras necesidades. Un ejemplo simple es nuestra necesidad de generar la sustitución de importaciones. Se trata de un largo camino donde debemos recuperar décadas de destrucción de nuestra industria, de nuestras PyMes, en un mundo sumamente competitivo. La industria China se abastece también de la mano de obra muy abundante de que disponen sus vecinos. Un ejemplo pequeño para ilustrar la idea. Una empresa oriental hace una inversión en Tierra del Fuego de 20 millones de dólares para producir teléfonos celulares; fantástico, pero todos los componentes son importados, requiere anualmente partes importadas para el ensamblaje de 200 millones de dólares, los teléfonos producidos son destinados en su totalidad al mercado interno, resumen: impacto negativo sobre el balance pagos.

No todo es un lecho de rosas y será necesario negociar para respetar los derechos soberanos de las partes.

Juega a nuestro favor que nuestro país tiene una cantidad de recursos humanos y naturales que, en la medida que el proceso político iniciado en el 2003 se proyecte más allá del 2015, abre posibilidades muy auspiciosas, mal que les pese a los profetas de la derrota.

Por ese motivo debemos tener claro que la avidez sobre el negocio que comprende a la deuda Argentina es solo el ápice de la cuestión de fondo. Cuando pensamos en nuestros recursos, en nuestras posibilidades nos parece que nuestro país todavía está “por hacerse”

Acá es momento plantear una pregunta: ¿cuales son nuestros enemigos? Digamos que varios.

Están los de afuera, los de adentro y también nuestra historia. Y el hecho de que nuestra historia sea nuestra enemiga no es un hecho trivial.

De la historia surgen dos elementos claves para el funcionamiento de una economía capitalista: las expectativas y la incertidumbre. De ellas depende que los mercados no ajusten como proponen los economistas neoliberales. Tienen por ejemplo bastante que ver en que más de 200 mil millones de dólares de argentinos se encuentren en el exterior.

Que se encuentren en el exterior es un eufemismo. Una parte se encuentra efectivamente en bienes físicos o financieros en el exterior pero la otra se encuentra en cajas de seguridad u otros refugios de nuestra geografía.

Por eso es importante considerar la influencia de nuestra historia en las decisiones. Recordemos por ejemplo la expresión: “el que apueste al dólar pierde”  de Sigaut, hasta el corralito del 2001, por tomar solo dos circunstancias. Con ellas nos alcanza para justificar la incertidumbre. ¿Por que los precios de las propiedades se anuncian en dólares? Justamente por la dificultad de prever, aun en el corto plazo,  la evolución del tipo de cambio.

Por su parte las expectativas están, hoy en nuestro medio, ligadas a la construcción mediática a través de los medios opositores. Son los profetas de la mala onda, los predicadores de lo negativo.

Sin embargo hay un menú de políticas activas con fuerte accionar del Estado. El que Néstor y Hugo Chávez proclamaran el no al ALCA, nada menos que ante Bush, e iniciaran el fin de la “relaciones carnales”, fue un hecho histórico.

Desde el 2003 Argentina ha venido reafirmando cada vez más su política soberana y ha sido consecuente en la aplicación de políticas de apoyo a la expansión del mercado interno.

La crisis internacional que estalla en el 2008 todavía continúa y nuestro país ha demostrado  que puede proponer políticas que protejan a nuestra economía de los embates del gran capitalismo concentrado.

Históricamente las crisis en nuestro país estuvieron asociadas a un estrangulamiento del Balance de Pagos y derivaron en préstamos internacionales que nos condicionaron y nos acompañaron históricamente.

El golpe de mercado de comienzos de este año fue una clara maniobra desestabilizante y en alguna manera premonitoria del juicio de los holdouts.

La actitud de nuestra Presidenta y de Kiciloff fue por demás meritoria y demostró que de ninguna manera vamos a claudicar frente a los embates del amo imperial.

Y ahora la pregunta del millón: el 31 de diciembre, con el vencimiento de la RUFO, ¿se soluciona todo?  Yo me atrevo a decir que no.

Hasta que venza la RUFO puede haber negociación entre privados, discutirán a qué precio se pueden adquirir los bonos del default, pero, ¿pueden llegar a un acuerdo de  comprar  el 100%? Tanto por la estrategia de los holdouts como por la dispersión de sus tenedores parece difícil. Los holdouts son  extorsionadores seriales.

Tienen su historia.  Greg Palest. en su artículo publicado en The Guardian, nos cuenta que, no hace mucho, en el 2009, “ Singer, a través de una brillantemente compleja maniobra financiera, tomó control de Delphi Automotive, la única proveedora de la mayoría de las autopartes que necesitan General Motors y Chrysler. Las dos automotrices ya estaban en la bancarrota. Singer y sus co-inversores demandaron a la Secretaría del Tesoro de los Estados Unidos que les pagaran billones de dólares, incluyendo 350 millones en efectivo y de manera inmediata. De no hacerlo, el consorcio de Singer profirió la siguiente amenaza: “Vamos a cerrarlos”. Iban a dejar sin insumos a General Motors. Literalmente”.

¿Cómo terminó el conflicto? “General Motors y Chrysler, con insumos para unos pocos días, habrían cerrado de manera permanente y habrían sido forzadas a la liquidación. El negociador de Obama, el vice del Tesoro Steven Rattner, consideró que la demanda de los fondos buitre era una “extorsión”, Al final, el Departamento del Tesoro pagó tranquilamente al consorcio de Singer unos 12,9 billones de dólares en efectivos y subsidios para un fondo de la industria automotriz administrados por esa dependencia pública”.

“Singer respondió a la amabilidad de Obama con el rápido cierre de 25 de las 29 autopartistas de Delphi y el traslado de 25.000 puestos de trabajado a Asia. Elliott Management, de Singer, depositó 1,29 billón de dólares, de que Singer personalmente se quedó con la parte del león…” 

Simple ejemplo que demuestra quienes son nuestros enemigos y como se la gastan. Por de pronto lo que también parece posible es un crecimiento del negocio para ciertos asesores y abogados, locales y extranjeros por reclamación de derechos sobre bonos que entraron en los acuerdos y también de  los que no entraron. Hay muchas posibilidades de litigar por los resquicios que pueden encontrar en las cláusulas de los contratos, además de que pueden contar  con jueces adictos. De todas formas  también hay que reconocer que el éxito que puedan alcanzar  es incierto. Dada la experiencia de este año parece imprevisible lo que queda por venir.

Sin embargo y teniendo en cuenta esta posibilidad nuestro Ministerio de Economía emitió  el 6 de agosto del 2014 una declaración en la que expresa que “y tal como fuera informado en los Avisos Legales de fechas 27 de junio de 2014 y 7 de julio de 2014, la República Argentina ha realizado en tiempo y forma el pago de los importes correspondientes al vencimiento de intereses de los Nuevos Títulos emitidos en el marco de los Canjes 2005- 2010 (“Bonos Reestructurados”). En consecuencia, no ha habido un Evento de Incumplimiento bajo los términos del Trust Indenture o de los Bonos Reestructurados

También reconoce” el derecho absoluto e incondicional de los Bonistas al cobro de los montos depositados por la República en la cuenta fiduciaria del Agente Fiduciario (BNY Mellon), siendo ese patrimonio propiedad exclusiva de los Bonistas. Por tales motivos, con fecha 3 de julio de 2014 se remitió una carta dirigida al BNY Mellon, en su carácter de Agente Fiduciario, a los fines de intimarlo a que cumpla con sus obligaciones –asumidas en las Secciones 3.1, 4.5 y 4.9 del Trust Indenture– de distribuir los fondos de los Bonistas que fueron depositados por la República”

Reconoce también la posibilidad que algún acreedor holdout interfiera a través de embargos, medidas cautelares  u otros medios los pagos realizados por nuestro país pero aclara también que “La Corte de Distrito Sur de Nueva York no tiene jurisdicción sobre los Bonos Reestructurados en 2005 y 2010, y los Bonistas Reestructurados y el BNY Mellon no son parte en el litigio NML Capital Ltd., et al, v. Republic of Argentina, ya que se trataría de un litigio diferente al actualmente bajo su conocimiento, que involucraría partes diferentes y aplicaría también un contrato diferente al Fiscal Agency Agreement de 1994. 

La explicación es firme y terminante. 

Queda una jugada más y muy importante, nos referimos a la demostración de la voluntad del Gobierno de los Estados Unidos de intervenir para solucionar el conflicto: El periodista Greg Palast ha escrito en el artículo citado que la propia Constitución de Estados Unidos habilita al Presidente a intervenir en estos casos y evitar que el fondo buitre Paul Singer cobre un solo centavo de la Argentina. Allí destaca que el Presidente “Obama podría evitar el avance de los fondos buitres invocando  la cláusula de la Constitución norteamericana sobre separación de los poderes. Bajo ese principio conocido como “comity”, Obama sólo necesita informar al juez federal de Estados Unidos Thomas Griesa que la demanda de Singer interfiere con la autoridad presidencial de manejar la política exterior. 

 De hecho, el presidente George W. Bush invocó este poder contra el mismísimo fondo buitre que ahora amenaza a la Argentina. “Bush bloqueó el embargo de las propiedades de la República del Congo en Estados Unidos, a pesar de que el fondo buitre es uno de los más amplios y poderosos contribuyentes a los candidatos del Partido Republicano”, remarcó. 

Por su parte el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz destacó que “el juez Thomas Griesa nunca comprendió la complejidad de la demanda de los fondos buitre contra la Argentina y advirtió que los países podrían en el futuro “no confiar” en el sistema judicial de Estados Unidos”. Sobre los seguros contra default, afirmó que ese instrumento financiero “crea la posibilidad de mayores ganancias para los buitres”, porque pueden “producir beneficios sustanciales, independientemente de si lo bonos son liquidados, reduciendo así el incentivo de sus tenedores de alcanzar un acuerdo”. 

Los fondos buitres son también el producto más repelente de un sistema financiero internacional que opera como superestructura de las economías soberanas. Actúa al margen y por encima de ellas. A través de internet se movilizan a cada instante miles de millones de dólares tomando decisiones de inversión a través de los miles de fondos y operadores que actúan en el sistema. Son la flor y nata del sistema anarco-capitalista, como muy bien lo definió nuestra Presidenta.

Pero por otra parte también crece el rechazo a nivel internacional especialmente de los países fuertemente endeudados que ven con desconfianza la posibilidad de renegociar sus deudas.

Durante los próximos meses se irán develando las claves. ¿Habrá una movida internacional lo suficientemente potente que neutralice su accionar?

Pilar, 8 de agosto de 2014

*Oscar Expósito, economista.

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