Los afanes de la derecha

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HORACIO RAMOS*

Los afanes de la derecha

Sobre la SRA, el rabino Sergio Bergman y los manejos del diario La Nación.

Un poco de historia La Sociedad Rural Argentina, organización creada en la casa de los Martínez de Hoz en 1866 con el propósito de asumir la defensa de los «dueños de las vacas y las tierras», integra hoy la Mesa de Enlace agropecuaria a través de su titular, Hugo Biolcati.

A partir de su fundación, su presidente (bisabuelo del ex – ministro de Economía de la dictadura), le dio una elocuente impronta de clase, iniciando así un derrotero que, a lo largo del tiempo, instaló a la entidad como una de las causantes de las horas más oscuras que ha padecido la historia de los argentinos.

La crónica de nuestra vida como Nación, señala a la SRA como uno de los sectores responsables del exterminio de los pueblos originarios durante la pérfida «Campaña del Desierto» que orientó el general Julio A. Roca; tuvo activa participación en los sucesos de la Semana Trágica y la Patagonia Rebelde; su presencia inocultable en el golpe de Estado de 1930 contra el gobierno constitucional de Hipólito Irigoyen, así como también en «la fusiladora» de 1955 para derrocar al presidente Juan D. Perón.

Una década después, más precisamente en 1966, contribuyó con alegría a la destitución del presidente Arturo Illia (¡qué capacidad de olvido tienen los radicales de hoy!) y en la exposición anual de la institución, el titular de esta última, Faustino Fano, se presentó junto al dictador Juan Carlos Onganía en una carroza de época, similar a la utilizada por la Infanta Isabel de España en la visita que realizó para el Centenario en 1910. Todo este extenso recorrido de la SRA se quiebra recién en 1973, con la victoria popular lograda en los comicios de ese año. Sin embargo, regresa de las sombras del ocaso y asiste, HORACIO RAMOS*

Los afanes de la derecha Sobre la SRA, el rabino Sergio Bergman y los manejos del diario La Nación. jubilosa, a la asunción de la dictadura en 1976, apoyando con actitud decidida la etapa más siniestra de la historia de nuestra Patria, con la secuela de represión, muerte y desapariciones; no era esto extraño, porque un hombre de sus filas, otro Martínez de Hoz, se hallaba al frente de la economía del país. Hoy, restaurada su imagen pública por la acción mediática y la complicidad de cuanto personaje exento de principios deambula por estas tierras, ambiciona recuperar con la soberbia que la caracteriza, el sitial que unos plebeyos sin blasones usurparon a la clase social que representa: el poder político.

Una escuela de cuadros Durante la segunda quincena de febrero, la SRA realizó la primera «Charla abierta sobre participación política para productores» en Paraná, Entre Ríos; este seminario que contó con la asistencia de trescientos ruralistas, tuvo como disertantes a: Vicente Massot, director de «La Nueva Provincia», ex – viceministro de Defensa de Carlos Menem, cargo al que tuvo que renunciar por el escándalo que desató su reivindicación de la tortura; defensor incondicional de la dictadura, fue asiduo visitante de la ESMA. Felipe Noguera, consultor, matemático egresado de Oxford, asesor de campañas presidenciales (Menem, López Murphy, Sobisch) y actualmente de la propia SRA.

Hugo Biolcati, presidente de la SRA, es uno de los más importantes productores lecheros e integra la Mesa de Enlace. Es dueño de una cuantiosa fortuna, avión privado incluido. Un rabino entre la soja Como si esto fuera poco, también fue panelista en el seminario de Paraná, el rabino Sergio Bergman, el ladero de Juan Carlos Blumberg, que, además, suele ser conspicuo habitué de las apocalípticas reuniones que convoca una de las guías de la derecha, la mística Elisa Carrió. Pero, ¿quién es este religioso judío?. Al respecto, es saludable recordar en principio, a un prestigioso maestro como fue el rabino Marshall Meyer, quien arribó a la Argentina desde EE.UU. en los años ’60 y fue un noble defensor de los Derechos Humanos, así como propulsor de una gran renovación del judaísmo latinoamericano.

Asimismo, Meyer fue una de las personalidades que con mayor empeño defendió la vigencia de las libertades individuales durante la dictadura iniciada en 1976; con el advenimiento de la democracia en 1983, fundó el «Movimiento Judío por los Derechos Humanos» y fue miembro de la CONADEP, recibiendo por su actividad la «Orden del Libertador Gral. San Martín» y la Universidad de Buenos Aires le otorgó el título de «Doctor Honoris Causa». Criticó con extrema severidad las leyes de Obediencia debida y Punto final, y en 1990 en Nueva York, increpó duramente a Carlos Menem por beneficiar con el indulto a los asesinos de la dictadura. Ahora bien, ¿por qué rescatamos la inolvidable figura de Marshall Meyer?.

Porque a mediados de 2007, el diario «La Nación» (¿quién otro, caramba?) se solazaba presentando a Sergio Bergman como discípulo de Meyer; pero un día, la esposa de este último, envió al órgano de «los Mitre» la carta que sigue y que hemos extraído del periódico «Nueva Sión» del mes de julio del año que arriba mencionamos, la que nos exime de todo comentario, pero que sirve para revelarnos quién es quién en la Argentina contemporánea. «Sr Director: Su diario ha presentado al rabino Sergio Bergman como discípulo de mi difunto esposo, el rabino Marshall Meyer: nada más alejado de la verdad. Le puedo asegurar que los actos y posiciones políticas del rabino Bergman están en las antípodas del pensamiento de Marshall Meyer. A mi esposo le daría vergüenza saber que un rabino como Bergman propuso cambiar la palabra libertad por seguridad en el himno argentino.

Tampoco hubiese aceptado compartir un estrado con Juan Carlos Blumberg mientras anuncia su intención de coartar las libertades individuales. Quienes conocimos a Marshall sabemos que, como parte de su fe religiosa, estuvo en la Plaza de Mayo junto con las Madres durante la dictadura y visitó cárceles donde recluyeron a Jacobo Timerman y a tantos prisioneros políticos. Le ruego que deje de utilizar la figura de mi esposo sin conocer ni su obra ni sus verdaderos discípulos.» (Naomi Meyer 209 West 86 St./ New York, Estados Unidos.) Estos son los «docentes» que forman a los cuadros políticos de uno de los segmentos de la nueva derecha argentina, la que no se conformaría ya con que el Estado le recorte totalmente las retenciones a las rentas extraordinarias que le produce el monocultivo de la soja, como los ruralistas exigen, sino que estos enriquecidos «sojeros» vienen por mucho más. La Patria toda, si es posible.

* Periodista, escritor, integra el Consejo de Redacción de «Tesis 11».

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