Las ordalías del Terror.

Compartir:

Horaqcio Ramos*

“…evitar que la prevención

se traduzca en una cacería

de brujas, o en una persecución

religiosa o étnica.” 

 – José Miguel Vivanco –

   (Human Right Watch)

Sólo habían transcurrido 24 horas de la fiesta organizada para celebrar el haber ganado la sede de los Juegos Olímpicos del 2012, cuando a las 9 de la mañana del jueves 7 de julio se abrieron en Londres las puertas del horror. En efecto, tres estaciones del subte y un autobús, fueron los sitios elegidos por los cómplices del miedo para sacudir a la vieja ciudad, con esta  abominable acción que sembró de cadáveres y heridos las orillas del Támesis.

No obstante, y esto debemos comprenderlo, todo acto terrorista tiene su raíz en la derecha, como bien señalara Fidel Castro al comentar el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York; al respecto, el origen social de las víctimas, trabajadores, estudiantes y amas de casa, dan por tierra con cualquier reivindicación “revolucionaria” de lo acontecido. El humanismo es una ética que no admite estas infamias.

Pero, asimismo, en estos tiempos de desinformación inducida por los grandes medios al servicio del Imperio, es necesario no confundir terrorismo con resistencia a la invasión. Porque si el fundamentalismo religioso tuvo su expresión más siniestra en la capital inglesa, George Bush y sus amanuenses, no tienen autoridad moral para levantar sus voces de condena y menos pretender igualar este cruel suceso con la lucha nacional del pueblo de Irak por su soberanía. Maestros del terrorismo con olor a petróleo, en ese terreno, a la banda de Washington no hay nadie en el mundo capaz de superarla.

*Horacio Ramos, periodista, escritor, miembro del Consejo Editorial de Tesis 11.

Deja un comentario