La Educación en la ciudad de Buenos Aires

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Prof. María Elena Naddeo* 

Después de la resistencia del sistema educativo de la Ciudad a la Ley Federal de Educación neoliberal de los 90 y de las políticas de fortalecimiento de la educación pública durante la gestión Ibarra, con Filmus como ministro de educación, enfrentamos la política macrista de elitismo educativo, privilegio a la educación privada, subejecución presupuestaria y maltrato institucional que incluye la desconsideración hacia las opiniones de los docentes

Un poco de historia. Ley Federal y segmentación educativa.
El sistema educativo de la ciudad resistió los fuertes vendavales del neoliberalismo de los años 90 contenidos en la Ley Federal de Educación. Un sostenido acuerdo de las corrientes políticas más progresistas, y un poderoso movimiento de escuelas, cooperadores, agrupaciones gremiales  y centros de estudiantes lograron a lo largo de la década del 90 evitar la destrucción de las escuelas normales, de las escuelas técnicas, de las escuelas artísticas, entre otras cuestiones que la mencionada ley venia a desmantelar.
Sin embargo el daño producido  por las continuas reducciones presupuestarias, las agresiones institucionales  y el aliento al crecimiento del sistema privado en todos los niveles, fueron generando un proceso de segmentación educativa del cual el sistema  no logra recuperarse. Los circuitos de segmentación se expresan en escuelas estatales para los niños más pobres, que reproducen las carencias culturales de sus barrios  en sus escuelas. Aquella característica de heterogeneidad social y  diversidad cultural  de la escuela estatal de los 70 se pierde en la crecientes  brechas de la desigualdad.

Recuperación democrática y políticas de inclusión
Superado el menemismo,  con las limitaciones impuestas por la crisis económica y social de los años 2001 y 2002, el gobierno de la Ciudad, dirigido por Aníbal Ibarra y con Daniel Filmus como ministro de educación, centró como uno de los objetivos prioritarios el fortalecimiento de la escuela pública estatal. Para ello dispuso el diseño de nuevas  políticas de inclusión educativa, destinadas a evitar el desgranamiento escolar y el abandono de las aulas de los sectores  golpeados por la pobreza y la indigencia. El Programa de becas estudiantiles para nivel secundario, el de retención de alumnas madres, las Escuelas de reingreso para los chicos mayores de 18 años con un plan de estudios flexible y al mismo tiempo integral, las Escuelas de enseñanza media con fuerte contenido psicopedagógico, los Polos educativos en Barracas, en Lugano, en Saavedra, fueron algunas de las acciones concretas de política educativa, acompañadas por un incremento porcentual permanente del presupuesto para educación y una disminución correlativa de los subsidios para la enseñanza privada.

La gestión del PRO en Educación. Desmantelamiento y Resistencias
Recorridos ya largos tres años de gestión del macrisno en la Ciudad, el contraste es desolador.  Una decisión  de origen confuso  ratificada por la Legislatura en la discusión del presupuesto para el inicio del gobierno de Macri y de Michetti, generó la suspensión de casi la totalidad de las grandes obras de infraestructura escolar  iniciadas en las gestión anterior. Durante los años 2008,  2009 y mediados del  2010,  el sistema educativo de la ciudad sufrió la peor subejecucion presupuestaria de la que se tenga memoria, llegando a las cifras del 20 y 30% de ejecución para el promedio de dichos años, a o al 45% si se  incluye el reconocimiento de aumentos de costos de las obras iniciadas.
Las políticas educativas  de inclusión social sufrieron un fuerte retroceso. En el año 2008 el Ministerio de educación de la ciudad intentó una fuertísima reducción en las becas escolares, sin prever  la fuerte resistencia que despertaría en la comunidad educativa. Las luchas de los centros de estudiantes por la recuperación de las becas estudiantiles, con el activo respaldo de grupos de padres y madres, de los gremios docentes y de los legisladores de la oposición pueden ser consideradas como la expresión más avanzada de la conciencia juvenil del último periodo.
Podemos afirmar que los intentos de Mauricio Macri por desmantelar el sistema educativo estatal de la ciudad de Buenos Aires fueron rechazados y detenidos gracias a la movilización de  las organizaciones estudiantiles y del conjunto de la comunidad. 
En este sentido hay que incorporar como actor político de importancia a la Legislatura de la ciudad, en la cual  se consagraron leyes destinadas a reparar los daños causados por las erráticas políticas de recorte presupuestario del gobierno de la Ciudad. Por ejemplo la Ley de Becas estudiantiles, sancionada después de las  tomas de escuelas del año 2008: esta ley  consagró un sistema de becas de carácter universal en la enseñanza secundaria.  El Régimen de Profesores por cargo, ley destinada a la concentración horaria de los docentes en las escuelas medias y a posibilitar alternativas extraclase para el mejoramiento de la calidad educativa.  Y más recientemente las leyes que posibilitaron organizar un plan de infraestructura escolar y destinar los fondos suficientes para reiniciar los Polos Educativos abandonados, y  otras obras importantes estancadas como la obra nueva de la Escuela Normal Nº 7.  También hay que señalar que el macrismo reveló su condición de clase al incrementar el presupuesto de infraestructura escolar a expensas de las ventas de tierras públicas, las tierras de Catalinas Norte, ahora convertidas en torres.

¿Sarmiento les agradecería tanta atención?
Además del fallido intento de designación de Abel Posse como Ministro, cuya reivindicación de la dictadura militar liquidó su efímera función, causó fuerte impacto el recorte y la no publicación de los libros elaborados por el equipo técnico perteneciente al área de  Planeamiento Educativo de la Ciudad. Los Libros del Bicentenario, estaban pensados como materiales de soporte pedagógico y didáctico para maestros y profesores de todos los niveles de la enseñanza. El Ministro Esteban Bulrich los consideró “tendenciosos” y dispuso su no publicación. Una medida gravísima  tomada livianamente, que arrasó con una tradición de respeto por la pluralidad ideológica de los equipos técnicos educativos a lo largo del período democrático.

La polémica desatada y la fuerte crítica de toda la comunidad, de la Legislatura y de los especialistas en la materia lograron revertir en parte la autoritaria medida, pero a meses ya pasados de la fecha patria esperada.

Sabor amargo del Bicentenario en la ciudad de Buenos Aires, con un Gobierno filo-conservador que pretende mantener las formas educativas clásicas y  que  para ello insiste en  reinstituir como figura señera  a Sarmiento, obligándonos a cantar una y otra vez  su himno en las fiestas escolares. Macri y sus ministros ignoran que la docencia ha resignificado al Sanjuanino bajándolo del pedestal para reivindicar su lucha por la escuela pública y  al mismo tiempo denunciar su postura elitista frente a los derechos de los pueblos originarios y de los sectores campesinos del interior del país.  Por el contrario conociendo un poco la obra de Sarmiento me inclino a imaginar más de una diatriba del viejo maestro frente a la actitud gerencial e  ineficiente del macrismo en educación.

La situación actual. Resistencia y entramados diversos. La conciencia colectiva
En esta pulseada permanente de acciones de gobierno sospechadas de un fuerte tinte privatista y la reacción inmediata de la comunidad educativa, el saldo es francamente negativo.

Las escuelas públicas sufren el fuerte contraste  y el deterioro que estas orientaciones políticas determinan. Exhaustas por reclamar las obras postergadas de infraestructura escolar, en el actual momento de implementación y efectivización de los proyectos, asistimos a situaciones de autoritarismo permanentes, en las que funcionarios intermedios, fieles subordinados a la jerarquía ministerial, desconocen e ignoran  la opinión de los docentes de las escuelas sobre el diseño y la marcha de las obras. En algunos edificios escolares hemos presenciado  inauguraciones de obras “nuevas” sin estar terminadas, con alumnos y docentes obligados a mudarse en condiciones inciertas y sin garantizar condiciones elementales de funcionamiento.

Un sistema autoritario que quiere mostrarse como homogéneo y eficientista, que utiliza un amenazante sistema de auditorias internas para asustar a directivos y cooperadores escolares, pero en el que por todas partes aparecen grietas de subejecución, de desvíos de partidas presupuestarias,  de maltrato institucional y donde  se advierte la ausencia de nuevas  políticas de fortalecimiento del sistema educativo.

En el último periodo el ministro Esteban Bulrrich ha logrado establecer acuerdos intergremiales en lo que hace a reformas estatutarias, a la situación salarial y a cuestiones ligadas a la estabilidad laboral de los docentes. Sin entrar a analizar puntualmente las mismas, algunas de dudosa calidad institucional, esta actitud dialoguista, y el volumen importante de obras en curso después de la masiva toma de escuelas en los meses del invierno pasado,  le han permitido iniciar el ciclo lectivo sin mayores tempestades.

Las tensiones y necesidades se reflejan en otros frentes. Hay una fuerte voluntad de cambio en la comunidad educativa. Una esperanza que recorre los distritos escolares, las reuniones de directivos, de supervisores, las asambleas de escuela, las reuniones de padres. Básicamente la voluntad de cambio quiere reflejarse en las urnas el próximo 10 de julio, para que un gobierno decididamente progresista y popular recupere el gobierno de la educación en la ciudad de Buenos Aires. Un gobierno que ponga  de pie la escuela pública estatal, laica y gratuita, inclusiva y democrática, renovada en contenidos y metodologías. Una escuela estatal que vuelva a ser modelo vertebrador del sistema en su conjunto, al servicio del derecho a la educación y al conocimiento del conjunto de nuestros pueblos.  

*Prof. María Elena Naddeo, docente, legisladora del Bloque Diálogo por Buenos Aires.
Integrante de la APDH y de la 1º Cátedra Libre sobre Adicciones.
www.mariaelenanaddeo.com.ar

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