Juntar fuerzas.

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Dossier: Brasil (artículo 1 de 3).

Izaías Almada*

“El peor enemigo del PT es el propio PT”

“El peor enemigo del PT es el propio PT” Esta frase apareció en las páginas de los medios venales durante la última semana (y no sólo en la última), a propósito de la artificial crisis política creada con fines que día más, día menos, fue manifestándose. Es una frase como cualquier otra como, por ejemplo, “el peor enemigo del Brasil es el brasileño” o “los culpables de la pobreza son los propios pobres”. Es bueno leer bien las entrelíneas de lo que viene siendo escrito y denunciado por determinados sectores de la prensa y por políticos trepadores y oportunistas (y hasta por algunos intelectuales), por cuanto los verdaderos enemigos del PT, del Brasil y de los pobres son justamente algunos de los principales y actuales paladines de la moralidad y de la honestidad patria. Un poco de historia no le hace mal a nadie. 

La crisis artificial provocada por los medios “independientes” y superlativamente indignados con y por las declaraciones del honorable patriota diputado Roberto Jefferson (apoyado por innumerables y honestos patriotas políticos del PSDB (Partido da Social Democracia Brasileira del ex-presidente Fernando Henrique Cardoso) y PFL (Partido da Frente Liberal) y que -entre otras incomodidades- impulsó al ministro José Dirceu de Oliveira a dejar la Casa Civil  debería, a mi modesto entender, servir a propósitos más altruistas y provocar algunas reflexiones en el gobierno del presidente Luis Inácio Lula da Silva, en el propio Partido de los Trabajadores y sus aliados y en la sociedad en general.

Me gustaría llamar la atención sobre dos de esos puntos de posible reflexión. En primer lugar pienso que ya es hora de que unamos nuestras fuerzas aquellos que de hecho estamos dispuestos a luchar por que Brasil se transforme de verdad en una nación rica, soberana, independiente, con mejor distribución de la renta y la erradicación de sus principales males sociales; ya es hora, repito, de unirnos, dejando de lado vanidades políticas y preconceptos partidarios, incluso ideológicos, en un gran y poderoso movimiento popular que, partiendo de la definición de una agenda mínima de reivindicaciones, sea expresión de nuestros corazones y nuestras mentes y, aquí el segundo punto de reflexión, ganar las calles y las rutas del país. Pienso que mucho podríamos aprender de nuestros vecinos y hermanos bolivianos para tomarlos como ejemplo más próximo y reciente. Aunque disintiendo en algunas cuestiones el pueblo boliviano salió a las calles por objetivos mayores y que satisfacen a la mayoría de la población. Y así vienen avanzando, de victoria en victoria.

La cortina de humo moralista que ayuda a encubrir nuestras ancestrales deficiencias políticas y sociales con que los ínclitos patriotas arriba citados vienen procurando incendiar el actual momento brasileño no pasan de ser eso mismo: una cortina de humo. Detrás de ella lo que se esconde es mucho más grave que las acusaciones sobre éste o aquel miembro del gobierno, este o aquel negociado. Por detrás de esa cortina de humo se agolpan otra vez las fuerzas conservadoras y retrógradas de la sociedad brasileña, amparadas siempre por el capital internacional y ahora más que nunca de la mano de la geopolítica de Bush & Cía. después del 11 de setiembre, en una tentativa (que se muestra hasta sorprendentemente desesperada) de inviabilizar la reelección de Lula en el 2006. Y no vengan aquí a decir que se trata de paranoias y fantasías conspirativas para desviar la atención de supuestos casos de corrupción o que la elite nada tiene que temer del gobierno de Lula pues el mismo es continuidad de la política económica que heredó de FHC (Fernando Henrique Cardoso). Lo que está realmente en tema no es el llamado ´soborno´  sino la perspectiva de continuidad de un gobierno que, bien o mal, es consonante con la coyuntura internacional y en particular con la latinoamericana, y que podrá -presionando en las calles- torcer el rumbo de la nave. Cuatro años más en el gobierno podría producir un viraje a la izquierda, por ejemplo configurada por el actual cuadro político existente en América Latina. ¿Y porqué no?

Como Henry Kissinger en el pasado, Rumsfeld y Condoleezza Rice llegaron al Brasil semanas atrás para presionar sobre determinados temas y volvieron a casa con la cola entre las piernas. No es acaso que Bill Clinton elogia a Lula y critica a Hugo Chávez. La maniobra es evidente: no permitir que Lula escape del círculo de hierro que los neoliberales le impusieron a fines del 2002 en el período de transición de los gobiernos. Habrá siempre el riesgo de repetir en América del Sur la experiencia venezolana. La Historia acostumbra a darnos esas sorpresas. Los ingredientes políticos y sociales están a la vista.

Es urgente la unión de las fuerzas progresistas y de izquierda. Es urgente la movilización de los sindicatos, de los estudiantes, del MST (Mov. Sin Tierra), de los militantes de los partidos de izquierda. En fin, de los que perderían, de los que están perdiendo y de los que todavía tienen esperanzas.

La verdadera transformación de la sociedad brasileña, por las características de nuestra formación histórica y política, por nuestras dimensiones geográficas será (como viene siendo) ardua y penosa. Muchos luchan y dan sus vidas por esa transformación y su lucha debe continuar. Prestes, Getulio, Brizola, Marighela, Lamarca, Mario Alves, apenas para citar los nombres más conocidos, donde quiera que se encuentren, esperan eso de su pueblo. Esa transformación no se hará de la noche a la mañana. En ese camino serán innumerables las dificultades, muchos perdieron o perderán la confianza en los cambios que se tratan de hacer, muchos cambiaron o cambiarán de lado, pero es preciso no desistir. El momento es de reflexión y de retomar algunas banderas: cambio en la política económica, profunda reforma política, profunda reforma judicial, apoyo a la producción nacional, renegociación de la deuda externa y de remesa de utilidades en términos justos para el país, defensa de la soberanía nacional, fortalecimiento de las organizaciones de masas como los sindicatos, las entidades estudiantiles, los sin tierra, los sin techo, creación de empleos, etc. Es preciso pasar de los gabinetes, de los escritorios, de las aulas, de las oficinas y de los asentamientos a las calles de las grandes y medianas ciudades y para las rutas de ese nuestro gran interior.  

Esperar que el Brasil cambie a partir de la iniciativa de un legislativo podrido, de un sistema judicial corporativista y preso en un anticuado concepto de justicia de clase, de un ejecutivo aprisionado a los intereses del capital financiero internacional, de una prensa falsamente moralista y liberal y que se dice “independiente” es, en la peor de las hipótesis, creer en Papá Noel.

Al fin de cuentas es preciso tener en cuenta que otros `sobornos´ y coimas distribuidas por el neoliberalismo y sus defensores compraron y cambiaron muchas conciencias en el Brasil en los últimos treinta años. Y muchas de ellas están ahí, en los parlamentos, en la prensa y hasta en las universidades, al servicio de los enemigos de siempre.

PD. Sugiero a los lectores la lectura de la “Carta a los Brasileños” enviada al Gobierno en Brasilia el 21 de junio pdo. suscripta por la CUT, el MST, UNE y más de 40 entidades sociales brasileñas.

Izaías Almada, escritor y dramaturgo brasileño.
traducción: Jorge Dobal

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Información recibida del MST (Movimiento de los trabajadores rurales Sin Tierra)

Varios movimientos le entregan a Lula hoy, 22 de junio de 2005, una “Carta al pueblo Brasileño”

Firmada por más de 40 movimientos populares, entidades y organizaciones, la “Carta a los Brasileños” será entregada hoy al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El Presidente recibirá el documento a las 16 hs. en el Palacio Planalto.
En dicha carta, los firmantes se posicionan en contra de la desestabilización política del gobierno. Para ellos “las elites iniciaron, a través de los medios de comunicación, una campaña para desmoralizar al gobierno y al presidente Lula procurando debilitarlo para hacerlo caer o forzarlo a profundizar la actual política económica y las reformas neoliberales, atendiendo a los intereses del capital internacional”. 
Estos movimientos también exigen una investigación completa de las denuncias de corrupción, incluso en los gobiernos anteriores, principalmente el de Fernando Henrique Cardoso.
Entre las entidades que firman la “Carta” está la Central Única de los Trabajadores (CUT), la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), el Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA), la Unión Nacional de los Estudiantes (UNE) y el MST.
Según ellas, este es un momento de decisión del gobierno de Lula: “el gobierno de Lula tendrá la opción de retomar el proyecto por el cual fue elegido, y que movilizó las esperanzas de millones de brasileños y brasileñas. Proyecto que tiene como base la transformación de la sociedad y del Estado brasileño, una sociedad dividida entre los que todo pueden y todo tienen y aquellos que nada pueden ni nada tienen”.
El 1º de julio, durante el Congreso de la Unión Nacional de los Estudiantes, la Coordinadora de los Movimientos Sociales (CMS) realizará una marcha contra el golpismo, la corrupción y por cambios en la política económica.

A continuación el texto íntegro:

Carta al pueblo brasileño

Contra la desestabilización política del gobierno y contra la corrupción. Por cambios en la política económica, por la prioridad en los derechos sociales y por reformas políticas democráticas!

La sociedad brasileña cambió y, en la Constituyente de 1988, se decidió por el cambio. Constituyó nuevos poderes y eligió nuevos gobernantes para promover procesos de transformación social. Creó nuevas estructuras, combatió viejas instituciones y generó nuevos mecanismos para hacer valer los derechos de todas y cada una de las personas a una vida digna.
Con la fuerza de esta historia reciente, más vigorosa, de fortalecimiento y radicalización de la democracia en nuestro país que nosotros, representantes de las organizaciones populares, de las organizaciones no gubernamentales, del movimiento sindical, de los movimientos sociales y personalidades públicas, convocamos a toda la sociedad brasileña, a cada ciudadano y ciudadana, a una gran y continua mobilización que haga posible enfrentar la crisis política y hacer prevalecer los principios democráticos.
En las últimas elecciones, con la esperanza de realizar cambios en la política neoliberal que venía siendo practicada desde 1990, el pueblo brasileño eligió al Presidente Lula. Hasta este momento consideramos que poca cosa cambió y presenciamos un mandato lleno de contradicciones. Por un lado, el gobierno siguió con una política económica neoliberal, resultado de sus alianzas conservadoras. Por otro, adoptó un discurso de la prioridad social y una política externa soberana y de alianza con las naciones en desarrollo. La elección de Lula reavivó las esperanzas en América Latina e influyó de manera positiva en algunos conflictos políticos en la región.
Con la mirada puesta en las elecciones de 2006 las elites iniciaron, a través de los medios de comunicación, una campaña para desmoralizar al gobierno y al Presidente Lula, procurando debilitarlo para hacerlo caer o forzarlo a profundizar la actual política económica y las reformas neoliberales, atendiendo a los intereses del capital internacional.
Preocupados con el proceso democrático y también con las denuncias de corrupción que dejaron al pueblo perplejo, nos manifestamos públicamente contra cualquier tentativa de desestabilización del gobierno legítimamente electo, patrocinada por los sectores conservadores y antidemocráticos.
Exigimos una completa y rigurosa investigación de las denuncias de corrupción, hechas al Congreso Nacional y a la prensa, y castigo a los responsables. Sabemos que la corrupción fue, lamentablemente, el método tradicional usado por las elites para gobernar al país.
Exigimos también que se investigue las denuncias de corrupción en la oportunidad que fue votada la enmienda constitucional que aprobó la reelección y los procesos de privatización de las (empresas) estatales ocurridas durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso.
Se trata, por lo tanto, de fundamentar la vida política en principios éticos como la separación entre intereses privados e intereses públicos, de transparencia en los procesos decisorios y en la promoción de la justicia social.
Frente a la actual crisis, el gobierno Lula tendrá la opción de retomar el proyecto por el cual fue electo y que movilizó la esperanza de millones de brasileños y brasileñas. Proyecto este que tiene como base la transformación de la sociedad y del Estado brasileño, una sociedad dividida entre los que todo pueden y todo tienen y aquellos que nada pueden ni nada tienen.
Por eso, nos manifestamos públicamente en defensa, y le proponemos al gobierno Lula, al Congreso Nacional y a la sociedad civil, las siguientes medidas: 
1- Realizar y apoyar una amplia investigación de todas las denuncias de corrupción que están siendo analizadas en el Congreso Nacional y castigar a los responsables.
2- Excluir del gobierno federal a los sectores conservadores que quieren tan sólo mantener privilegios, apartar a las autoridades sobre las que recaiga cualquier sospecha y recomponer su base de apoyo, reconstruyendo una nueva mayoría política y social en torno a una plataforma anti-neoliberal.
3- Realizar cambios en la política económica en el sentido de priorizar las necesidades del pueblo y reconstruir un nuevo modelo de desarrollo. La sociedad no soporta más tamañas tasas de interés, las más altas del mundo, bajo pretexto de combatir la inflación. La sociedad no sustenta el mantenimiento de un superavit primario, que tan solo engorda a los bancos. Los recursos públicos deben ser invertidos, prioritariamente, en garantizar los derechos constitucionales, entre ellos, empleo, salario mínimo digno, salud, educación, vivienda, reforma agraria, medio ambiente, demarcación de las tierras indígenas y “quilombolas”
4- Realizar, a partir de un debate con la sociedad, una amplia reforma política democrática. Una reforma que fortalezca la democracia y le dé amplia transparencia al funcionamiento de los partidos políticos y a los procesos decisorios. Por eso estamos a favor de la fidelidad partidaria, del financiamiento público exclusivo de las campañas, a la exclusión de las cláusulas de exclusión y a la postulación en listas cerradas con alternancia de género y etnia, obedeciendo a criterios de representación política pluriétnica y multiracial. Queremos también la inmediata reglamentación de los procesos de democracia directa  que implica el ejercicio de poder popular mediante plebiscitos y referendums de acuerdo a la propuesta  presentada por la CNBB y la OAB al Congreso Nacional.
5- Fortalecer los espacios de participación social en la administración pública creando nuevos espacios en las empresas estatales y de economía mixta, viabilizando el control social y una genuina compartimentación del poder.
6- Fortalecer las iniciativas locales en favor de la ciudadanía, la participación y la educación popular como, por ejemplo, los comités de ética política, los consejos de control social, las escuelas de formación política.
7- Enfrentar el monopolio de los medios de comunicación, garantizando su democratización, incluso a través del fortalecimiento de las redes públicas y comunitarias.
En este momento de movilización convocamos a las fuerzas democráticas y populares a movilizarse para realizar manifestaciones callejeras de protesta y trabajar para promover los verdaderos cambios que el país y el pueblo precisa.
Brasília, 21 de junio de 2005.
Atentamente.

Entidades y movimientos de la sociedad y de la CMS (Coordenação dos Movimentos Sociais) que suscriben:

CUT – Central Única dos Trabalhadores (Central Única de los Trabajadores)
MST – Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (Mov. de los Trabajadores Rurales Sin Tierra)
CMP – Coordenação dos Movimentos Populares (Coordinadora de los Movimientos Populares)
UNE – União Nacional de Estudantes (Unión Nacional de Estudiantes)
ABI – Associação Brasileira de Imprensa (Asociación Brasileña de Prensa)
ABONG – Associação Brasileira de ONG (Asociación Brasileña de ONGs)
INESC – Instituto de Estudos SocioEconômicos
CNBB/PS – Conferência Nacional dos Bispos do Brasil / Pastorais Sociais (Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil/ Pastorales Sociales)
P.O Nacional – Pastoral Operária Nacional (Pastoral Obrera Nacional)
Grito dos Excluídos (Grito de los…)
Marcha Mundial de Mulheres (mujeres)
UBM – União Brasileira de Mulheres
UBES – Uniao Brasileira de Estudantes Secundários
CONEN – Coordenação Nacional de Entidades Negras
JOC – Juventude Operária Cristã (Juv. Obrera Cristiana)
MTD – Movimento dos Trabalhadores Desempregados (Desempleados)
MTST – Movimento dos Trabalhadores Sem Teto (Sin Techo)
CONTEE – Confederação Nacional dos Trabalhadores em Estabelecimento de Ensino (Enseñanza)
CNTE – Confederação Nacional dos Trabalhadores da Educação
Federação Nacional dos . Advogados (Abogados)
CONAM – Confederação Nacional de Associações de Moradores (Inquilinos)
UNMP –
Ação da Cidadania Contra a Fome a Miséria e pela Vida (Acción Ciudadana Contra el Hambre y la Miseria y por la Vida)
CEBRAPAZ –
ABRAÇO – Associação Brasileira de Rádios Comunitárias
CIMI – Conselho Indigenista Missionário (Misionero)
CPT – Comissão Pastoral da Terra
FENAC – Federação Nacional das Associações
AMB…-. Articulação de mulheres brasileiras
CFEMEA – Centro Feminista de Estudos e Assessoria
IBRADES Instituto Brasileiro de Desenvolvimento (Desarrollo)
EDUCAFRO Educação e Cidadania de Afrodescendentes e Carentes
MSU – Movimento dos Sem Universidade
CONIC – Conselho Nacional de Igrejas Cristãs do Brasil (Iglesias Cristianas)
ANPG – Associação Nacional dos Pós Graduandos
CSC – Corrente Sindical Classista
MPA – Movimento dos Pequenos Agricultores
IBASE – Instituto Brasileiro de Analises Sociais e Econômicas
Federação Nacional dos Economistas
Sindicato dos economistas do DF
Conselho Nacional de Iyalorixás e Ekedes Negras
CBJP – Comissão Brasileira Justiça e Paz
Campanha Jubileu Brasil contra as dívidas e contra a Alca (…Contra las Deudas…)
traducción JD

*Azaías Almada, escritor y dramaturgo brasilero.

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