El Foro Social Mundial de Porto Alegre. ¿Qué podemos hacer?

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Bruno Capra*

Se expone una visión de la complejidad de los eventos en el F.S.M. y cómo el autor percibe que sería deseable que se aprovechen esas observaciones.

Una vez más, este año, el FSM nos ha convocado a los que deseamos “que otro mundo es posible” (slogan del FSM) a reunirnos en la Ciudad de Porto Alegre, estado de Rio Grande do Sul, en Brasil, del 26 al 31 de enero del 2005.

Debo decir que la preparación de esta nota resulta ser una tarea más difícil de lo esperado, porque el Foro es un lugar donde no es fácil poner en foco algún punto específico, el Foro es como la vida misma, compleja e incierta.

Los países pasan por un proceso parecido al proceso de los jóvenes al decidir lo que quieren o pueden ser, la ausencia de este proceso en la sociedad es mucho más perniciosa que para el individuo. Esta selección se debe hacer en nuestro modo democrático y pluralista, por algún sistema de acuerdos sociales para que el mismo sea viable y sustentable. Hemos tenido un acuerdo social en Argentina que se dio en llamar “el proyecto de la generación del 80”. Este modelo está vigente en gran medida aún hoy, pero ya no satisface a la mayoría de la población, la que creció enormemente desde que se concibió. No da respuesta a las mayorías, así, desde hace ya unos 60 años, los argentinos vivimos a los saltos entre distintas tensiones sociales, sin encontrar un rumbo que sea ampliamente convincente y nos permita integrar a la toda la población en un proyecto común. Tenemos la sensación que algo es posible hacer. Pero ¿dónde poner la mirada?

¿Qué elegir de todas las posibilidades de pensamiento que ofrece el FSM? Podría elegir alguno de los centenares de distintos eventos entre: mesas redondas, talleres, conferencias, manifestaciones, debates, visitas a exposiciones, festival de cine, etc. Pero me quedaría inexorablemente corto, veo más oportuno intentar el ver juntos, lo que creo  que está pasando y/o lo que espero que pase en Argentina y la evolución social.

El FSM convocó a 155.000 personas que se inscribieron. ¿Qué motivó a toda esa gente para estar presente? Sin duda distintas situaciones, pero estoy convencido que una importante razón fué la búsqueda de fórmulas, de caminos, de posibilidades de concretar el lema: “otro mundo es posible”. En Argentina esta frase, que “otra Argentina es posible”, es carne en el pensamiento de toda persona que desee un cambio.
¿Qué hacíamos tantos de Argentina en Porto Alegre?, creo, sinceramente, que buscando los caminos de esa otra Argentina posible.
¿Como?, a los tumbos, como corresponde a la juventud de las ideas, a la no bien definida forma de las ideas nuevas.
¿Porqué habremos ido tantos a ver de que se trataba? Si bien con un gran equipaje de “lo de siempre” en Argentina estamos viviendo épocas nuevas, donde parece que algunas cosas quieren cambiar, o por lo menos tenemos dudas si están cambiando o  no. Me refiero a que es esperanzador el tener dudas. Cuando antes teníamos la certeza que no cambiaban, hoy solo podemos decir que algunas cosas están cambiando y muchas permanecen firmes, no cambian. El hecho que algo esté cambiando alimenta las esperanzas que otras puedan cambiar y eso creo que puede haber convocado a mucha gente al FSM.

Los que han ido, han traído algún equipaje intelectual, que seguramente querrán aplicar. Una materia pendiente en Argentina es la interconexión de los sectores sociales, la búsqueda de soluciones comunes.

Mucho hemos hecho los argentinos desde el 83, (democracia) pero no lo suficiente para pensar que hemos llegado aún a un mínimo suficiente para que la interconexión social sea un tema indispensable para la función social y de Gobierno. Tenemos mucha más interconexión entre los integrantes de la sociedad, pero casi no hemos desarrollado instituciones intermedias. En el FSM de Porto Alegre vimos muchos ejemplos de interconexión social, donde los mecanismos de Gobierno y los mecanismos de instituciones privadas se complementan positivamente en la satisfacción de los intereses involucrados y del bien común. En esto ya a los brasileros se los nota más avanzados que a los Argentinos.
Este dinamismo de articulación es en mi modo de ver las cosas, el mismo que produce la mayor agilidad en el crecimiento industrial del Brasil con respecto al de la Argentina y consecuentemente un crecimiento sostenido del P.B.I. que se mantiene con muchas menos sorpresas que en la Argentina.

¿Por qué este ejemplo de la industria? Porque si queremos un país con tendencia a la igualdad, con mejor distribución de la riqueza, debemos crear el mayor valor agregado nacional que podamos, con los recursos disponibles. El trabajo es el medio más eficaz para obtener masivamente la dignidad del hombre (no los trabajadores o el empleo, que son formas más limitadas en las que se puede manifestar el trabajo). Teniendo en cuenta que la calidad y la cantidad sean cercanos al máximo posible y obtenida hipotéticamente una gran cantidad de trabajo como oferta a la población, para lo que deberemos haber puesto en acción medios casi siempre complejos, se puede crear simultáneamente una intensa dialéctica social distributiva del ingreso. Todo esto se puede maximizar con la intervención del trabajo industrial y no de otras formas.

Estos elementos estuvieron presentes en muchos de los eventos que se mostraron en el FSM. Estuvieron también implícitos por el distinto desarrollo relativo de los protagonistas en sus sociedades de origen. A distintas sociedades, distintas soluciones. Pero si miramos en estos ejemplos, podemos encontrar cosas útiles.
Para que este tipo de observación sea útil socialmente, debemos buscar entre muchos, con método y sistemáticamente, las cosas que nos puedan resultar aplicables en nuestra sociedad.

Una vez conseguida una cosa útil, el problema subsiste. ¿Dónde lo aplico?, ¿con quiénes?, ¿cuándo?, ¿cómo? Si hablamos de soluciones a temas sociales debemos pensar en mucha gente involucrada, entonces se nos plantea el problema que solo podemos implementar algo con gente que piense más o menos igual a nosotros. Esto  porque nos faltan puntos de coincidencia social, puntos que están en algún plan estratégico que no tenemos y que nos permitiría armar redes con eficacia social que hoy son imposibles.

¿Cómo aprovechar, qué hacer, con las múltiples experiencias vistas en Porto Alegre? Cómo aprovechamos cada uno personalmente lo visto, no es tema hoy, lo que nos interesa es detectar aquel punto de vista individual que tenga posibilidad de convertirse en un tema convocante en un grupo grande de personas y facilite el trabajar en la institucionalización de este. El tema tiene algo de abstracto y allí es donde creo que hay que poner la mirada, para la búsqueda de temas para trabajos en grupo. No es suficiente que algo sea bueno y sea útil, hoy debe ser “institucionalizable”. Como ejemplo puedo decir que personalmente, estoy intentando con un grupo de trabajo voluntario, desarrollar desde la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, los Derechos Económicos, Sociales y Culturales con el propósito de crear condiciones nuevas en la sociedad argentina para que dentro de un par de años nos permitan discutir públicamente, por ej. en las medidas económicas que se tomen, si cumplen con las expresiones constitucionales de defensa a los derechos al trabajo, a la alimentación, al vestido, a la vivienda, a un salario justo, a la salud física y mental, a la educación, etc. En este sentido, la asistencia a Porto Alegre nos permitió saber que el enfoque que estamos tomando, no estaba presente, que era de interés y que era posible.
 
Sugiero trabajar en temas del tipo de los expuestos, de forma tal que cada vez que se presenten temas nuevos, haya cada vez más gente preparada y formada, de forma hacer verdad aquella frase que se usaba en la guerra civil española que decía que cuando son más, los buenos le ganan a los malos. Es la única posibilidad que tenemos los que deseamos vías rápidas a una sociedad pluralista, justa, pacífica, equitativa e independiente.

*Bruno Capra, ex industrial y empresario del sector electrónico nacional, Presidente Honorario de CIPIBIC, miembro de la mesa de coyuntura económica del Instituto de Formación de la CTA y Coordinador de DESC en la A.P.D.H.

One Reply to “El Foro Social Mundial de Porto Alegre. ¿Qué podemos hacer?”

  1. Ya que sabes escribir en castellano porqué envias tus mensajes en inglés

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