Algunas consideraciones acerca de la situación económica y social en el primer trimestre de 2014. .

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Alberto Wiñazky*

La coyuntura económica y social de la Argentina, va adquiriendo contornos complejos y preocupantes ante la crisis que afecta a diversos conglomerados productivos y presupone un serio desafío para los sectores populares, ante el avance de la exclusión social y el deterioro del mercado laboral.

La coyuntura económica y social de la Argentina va adquiriendo contornos complejos y preocupantes ante la crisis que afecta a diversos conglomerados productivos y presupone un serio desafío para los sectores populares, ante el avance de la exclusión social y el deterioro del mercado laboral.

Muchas de las fracciones postergadas en las que se divide la sociedad: trabajadores precarios, pobres por ingreso, jubilados, habitantes de las villas urbanas y empleados públicos, por la falta de cambios en la matriz productiva y por el deterioro estructural del capitalismo local, no han logrado superar su precaria condición económica y social, a pesar de las mejoras implementadas por el neodesarrrollismo, durante los primeros años de gobierno.

Las medidas adoptadas por el kirchnerismo, no modificaron la situación de los sectores más perjudicados y súper explotados, como los trabajadores domésticos, el cuentapropismo, el trabajo rural y el empleo asalariado en la construcción y el comercio, que por los bajos salarios, la alta informalidad, la inflación y el desarraigo, ven deteriorado su nivel de vida y en muchos casos van engrosando las villas de emergencia urbanas.

Pero los sectores más concentrados, continúan tratando de conseguir mayores ventajas económicas.  Ricardo Arriazu (consultor de grandes empresas y columnista de Clarín)   señaló, ante un nutrido grupo de empresarios en el Congreso del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), que “el ajuste cambiario ha sido insuficiente”  y recomendó una nueva devaluación, para que la industria nacional pueda competir en el mercado internacional con ventajas vía precios. Insistió en decir que la magnitud del ajuste, dependerá del nivel que se alcance con el financiamiento externo (1)

Estas declaraciones, que reflejan los intereses del conjunto de los sectores oligopólicos, permiten reflexionar sobre dos situaciones. La primera, tiene que ver con la falta de inversión en el sector productivo (en 2012 solo el 7,7% del total de la inversión fue dirigida a maquinaria y equipo), por lo que pretenden compensar la baja productividad en la industria, con un tipo de cambio elevado. La segunda demuestra, que la actual coyuntura económica presupone un serio desafío para los sectores populares, ya que una nueva devaluación producirá una mayor contracción de los salarios y seguramente mayores despidos. Estas propuestas del capitalismo concentrado, contribuirían decisivamente para que la aceleración de la crisis económica repercuta con mayor fuerza en el nivel de vida de los trabajadores.

En este sentido, es interesante rescatar la opinión de Alfredo Zaiat cuando señaló que “a pesar de un prolongado ciclo de crecimiento económico sigue habiendo pobres e indigentes, trabajadores en la informalidad laboral, bolsones de desigualdad, déficit habitacional y una brecha educativa según los estratos socioeconómicos”. (Página 12-18 de agosto de 2013).

Un tercio de la población económicamente activa, (33.5%) continúa trabajando actualmente en condiciones de precariedad, compuesta por asalariados no registrados, trabajadores a tiempo parcial, empleados en la función pública (especialmente en las provincias pobres) y trabajadores rurales. Es un porcentaje similar al que existía en 2008, con bajos salarios, la inexistencia de protección sindical, sometidos a la arbitrariedad patronal y sin ninguna cobertura social, habitando viviendas precarias y con centros de salud inexistentes. Si además, se contabilizan los trabajadores independientes y los trabajadores familiares, la informalidad asciende al 44%. (2)   

Por otra parte, en la sociedad argentina existe un alto nivel de fragmentación, ya que coexisten sectores medios, que han logrado recuperar estándares de consumo similares a los vigentes en los países desarrollados, con una multitud de conglomerados laborales integrados por trabajadores precarizados y pobres por ingresos, que subsisten con salarios cercanos a la línea de pobreza o en la indigencia. (3)

Según el INDEC, en el primer trimestre de este año, la cantidad de obreros ocupados en la industria manufacturera cayó 1.2% frente al mismo período del año anterior. Fue la segunda baja consecutiva, dado que en el cuarto trimestre de 2013 el trabajo fabril se contrajo un 0.3%, siendo el descenso más pronunciada desde el 2009. En el primer trimestre de 2014, con relación al primer trimestre de 2013, el número de ocupados formales disminuyó en 150.000 personas. (I.Bermudez – I-ECO – 06-07-14).

La caída del empleo, está directamente relacionada con los magros resultados que la industria viene mostrando en los últimos meses. En marzo para el INDEC, la producción manufacturera se contrajo 5.9% frente al mismo mes de 2013. Se trató de la octava baja consecutiva y la más fuerte desde la crisis de 2002. En el acumulado del primer trimestre, la industria registró una caída interanual de 3.5%. A su vez, las exportaciones de origen industrial, pese a la devaluación, cayeron en ese lapso un 7%.

Entre las principales ramas industriales, el sector automotriz es el que ha mostrado los peores resultados: su producción se desplomó un 16.2% a nivel interanual, golpeado por la baja en la demanda interna, la disminución de las exportaciones a Brasil e incluso por la falta de algunos insumos insustituibles. Iveco, Fiat, Renault y Peugeot-Citroen debieron suspender parcialmente su producción, mientras que Volkswagen redujo 700 puestos de trabajo a través de un plan de jubilaciones anticipadas y General Motors, además de suspender a una parte de sus trabajadores, se permitió anunciar que demandará una rebaja en los salarios del 35%. Como consecuencia de esta crisis,  varias empresas autopartistas han tenido que suspender algunos turnos de producción

El titular de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba, Emilio Etchegorry aseguró que “los meses por venir serán peores porque el panorama de las terminales no es mucho mejor” (4)     

El conflicto con la empresa autopartista GESTAMP, se inscribe dentro de esta situación.  Fueron despedidos 67 trabajadores por “razones disciplinarias”, lo que originó actitudes defensivas por parte de la comisión interna. La burocracia de SMATA amenazó con “salir a la calle”, con la intención de reprimir a los trabajadores, aplastar a la fracción sindical de base y convertirse en un estado paralelo y macartista. Asimismo la planta autopartista VISTEON, fue ocupada por los trabajadores ante el anuncio de 240 despidos en su planta de Quilmes, si bien estos despidos fueron suspendidos por tres meses. Igual situación se produjo en las autopartistas TATSA y LEAR , donde sus trabajadores fueron reprimidos por la policía. Queda por verse si los acuerdos recientemente firmados con Brasil, (que este año crecería solamente 1.6%) permitirán incrementar el nivel de las exportaciones y de ese modo paliar en alguna medida la crisis.

Pero esta situación, no se limita al sector automotriz. Otras ramas productivas, como caucho y plástico, productos químicos e industria metalmecánica, mostraron también resultados negativos en el primer trimestre de este año. Según el INDEC, en febrero la construcción se retrajo un 5.5% y en marzo la caída superó el 4%. Se produjo asimismo una  aceleración de la contracción del empleo que en febrero fue del 1.9% y en enero de 0.5% (alrededor de 25.000 empleos) con relación a los mismos meses del año anterior. El sector de maquinaria y equipos, mostró en mayo una reducción del 28% en relación con igual período del año anterior y minerales no metálicos tuvieron una baja del 15% interanual. Esta caída en los niveles de producción industrial, continuó durante todo el primer semestre de este año.

Por otro lado, la violencia desatada en las calles de Resistencia, recordó las peores épocas de nuestra historia reciente. La policía reprimió fuertemente a trabajadores ocupados y desocupados, campesinos y miembros de pueblos originarios que llevaban más de diez semanas  de marchas, asambleas y manifestaciones. (5)  Esta situación, se inscribe dentro de un panorama represivo, común a otras regiones del país, como sucedió en la ciudad de Buenos Aires y en las Provincias de Tucumán y Córdoba.

POBREZA E INDIGENCIA 

Si bien el INDEC no ha suministrado los datos sobre la pobreza en la Argentina, el jefe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, Agustín Salvia, manifestó que en el segundo semestre de 2013  “la pobreza ha seguido aumentando debido al proceso recesivo e inflacionario que se vive en la Argentina” (La Nación – 26-04-14). Sostuvo que la pobreza se ubicó en el último trimestre de 2013 en el 27.5%, con un aumento de casi un punto respecto al año precedente. De este modo, según este análisis, existen más de 11 millones de pobres en el país., constituyendo lo que se conoce como “la pobreza estructural”. Como contrapartida, la indigencia exhibió una baja del 5.8% al 5.5%, manteniendo los descensos de años anteriores. Por otro lado, la CTA, que responde a Hugo Yasky, ubicó el nivel de pobreza en el 18%.

El informe del Observatorio muestra que en el conurbano bonaerense la pobreza llega a 30.7% y en las mayores áreas metropolitanas del interior (Córdoba, Rosario, Mendoza y Tucumán) el índice se ubicó en 30.8%, y en las ciudades medianas, en el 30.9%.

En cuanto a la canasta básica alimentaria total, que es la que permite medir el nivel de pobreza, mientras para el INDEC se encontraba en $ 1783, para el Observatorio de la UCA se ubicó en $  4142 para el último trimestre de 2013. Insertarse en el mercado de trabajo muestra que no es suficiente para sacar a las familias de la pobreza. En efecto, en el 61% de los hogares pobres el jefe de familia está ocupado.

La metodología utilizada para la obtención de estos datos por parte del Observatorio, fue cuestionada por el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, pero  este Centro no llegó a producir, alternativamente, ningún  informe sobre la situación de la pobreza y la indigencia en la Argentina. (6)

Las fuerzas del mercado funcionan en el país, como lo hacen en el conjunto del sistema capitalista mundial, y las políticas del gobierno no consiguen atenuar ni reducir el impacto de la crisis que recae sobre las clases subalternas. Estas se ven afectadas por las suspensiones, los despidos y la falta de creación de nuevos puestos de trabajo, mientras el proceso inflacionario, incrementado por la devaluación del 24 de enero, erosiona los ingresos de los sectores asalariados.

Por lo tanto, es conveniente reflexionar sobre el impacto social de la crisis. En que medida afecta a fenómenos como la pobreza y la exclusión, que estrategias se pueden poner en marcha para solucionar esta problemática y hasta que punto la amplitud y la eficiencia de los sistemas de protección social del capitalismo, se ven desbordados por la magnitud de la recesión mundial.

MEDIDAS POSIBLES

La superación del neodesarrollismo supone la posibilidad de sobrepasar sus límites ideológicos. Con la superación de esos límites, se podría elaborar un nuevo proyecto emancipatorio, que permitiría cambiar la matriz productiva y distributiva de la sociedad  impidiendo, al mismo tiempo, el permanente drenaje del excedente. Estas medidas se encaminarían a superar los problemas estructurales que impiden la expansión económica y social con equidad. Algunas de estas disposiciones, que no agotan el total de los cambios a realizar, son de carácter no capitalistas y deberían implementarse de manera coordinada y escalonada, de acuerdo a su importancia:

a) La nacionalización del sistema financiero, bajo la dirección del Banco Central;
b) La nacionalización del Comercio Internacional y los puertos, eliminando la participación parasitaria de las multinacionales exportadoras;
c) Limitar o eliminar los mecanismos que permite la fuga de divisas;
d) Renegociar los contratos de explotación con las empresas mineras;
e) Reforma Tributaria, que elimine la reforma de 1990;
f) Propender al desarrollo de ramas  productivas con alto contenido tecnológico;
g) Un  estricto control sobre la distribución de alimentos;
h) La  redistribución de las horas de trabajo ante una disminución de la demanda laboral;
i) La modificación de la Ley de Inversiones Extranjeras;
j) Reforma a la Ley de Hidrocarburos;
k) Denuncia de los Tratados Bilaterales de Producción y Protección de Inversiones
Extranjeras.

Con relación al punto b, es relevante lo manifestado en el informe del Grupo ETC, que es un espacio de referencia en el análisis de las corporaciones del agro, siendo importante destacar que todas ellas operan, desde hace años, en la Argentina. En el informe se detalla que tres empresas controlan el 53% del mercado mundial de semillas. Se trata de Monsanto, Du Pont Pioneer y Syngenta, que facturan 18.000 mil millones de dólares anuales. En el sector de los agroquímicos la concentración también es importante. Diez compañías controlan el 95% del mercado mundial. Entre ellas se encuentran Syngenta, Bayer, Basf y Monsanto. En fertilizantes, diez compañías controlan el 41% del mercado y facturan 65.000 millones de dólares anuales.

En el informe se sostiene “que los oligopolios invadieron todo el sistema agroalimentario” y propone “revivir las regulaciones nacionales en materia de competencia y establecer medidas que defiendan la seguridad alimentaria global”. Silvia Ribeiro, directora del Grupo ETC para América Latina, resaltó la necesidad de sostener otro modelo agropecuario ya que “la red campesina de producción de alimentos es prácticamente ignorada o es invisible para los elaboradores de políticas que tienen que resolver cuestiones de alimentación, agricultura y crisis climática”. (7)

Durante los primeros años de los gobiernos kirchneristas, se logró compatibilizar la continuidad de la acumulación de distintas fracciones de la burguesía y  simultáneamente otorgar mejoras y concesiones graduales a los asalariados formales. De este modo, el Estado pudo expresar el interés particular de la burguesía, en tanto aparecía gobernando por encima de las clases.

Esto permitió, mientras duró la expansión económica, incorporar las demandas de algunas sectores subalternos (8) y al mismo tiempo generar las condiciones que permitieron la recomposición de la hegemonía burguesa. Pero cerrado este período en el año 2008, los grupos más concentrados (9) y sectores de la pequeña-burguesía, comenzaron a establecer rupturas con el poder político. La gran burguesía, por haber logrado la plena ocupación de la capacidad instalada y por la falta de inversiones, que es el motor que permite en el capitalismo acrecentar la productividad, fue incrementando en forma constante el nivel de los precios. Además, la prohibición a la repatriación de las ganancias, el aumento de la presión tributaria consolidada, que duplicó largamente la existente a principio de la década, más las retenciones al agro, fueron los elementos centrales que apuntaron contra la acción del gobierno. Por otro lado, la pequeña burguesía comenzó a cuestionar ciertas “formas agresivas en los discursos oficiales”, se hizo eco de “los temas de la corrupción” y por las dificultades para adquirir divisas al precio oficial, que dificultó el atesoramiento y encareció los viajes al exterior, se convirtió en un grupo fuertemente opositor al gobierno.

Con las políticas implementadas por el gobierno neodesarrollista, se incrementó el salario de los trabajadores formales, aumentó el consumo y se redujo la desocupación, pero no se realizaron las transformaciones económicas que permitirían sostener en el largo plazo las mejoras alcanzadas. La caída en el nivel de las divisas (restricción externa, expresión acuñada por el estructuralismo), centrada especialmente en el desequilibrio energético y en el creciente déficit industrial, comenzó a corroer las bases de los gobiernos kirchneristas. Las reservas sumaban a fines de marzo de 2014 us$ 27.007 millones, con una reducción respecto al trimestre anterior de us$ 3593 millones (10). Esta caída en el nivel de las divisas fue causada, entre otros motivos, por la fuga de capitales, que desde 2003 hasta 2012 totalizó us$ 87723 millones, llegando el stock acumulado de activos externos en 2012 a us$ 373.912,3 millones, (CEFID AR) condicionando severamente las políticas económicas del gobierno.

Para encarar las medidas antes mencionadas, es necesario avanzar en la acumulación de poder político afirmado en la hegemonía de los sectores populares. Pero, la ampliación de la capacidad hegemónica de los asalariados, requiere de un desarrollo conciente de las masas dirigido a lograr una alternativa de carácter no capitalista, ya que no es posible construir una sociedad superior sobre los despojos del capitalismo. Por otra parte, si prosiguiese la incapacidad de los trabajadores para concretar su potencialidad hegemónica, que no puede ser una recopilación más o menos ordenada de hechos empíricos, sino que por el contrario apunta a la elevación de su nivel de conciencia, se generaría una inmediata recomposición de la hegemonía burguesa.

DESENDEUDAMIENTO

La negativa de la Suprema Corte de Justicia norteamericana a tratar el “caso argentino” y la resolución de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, levantando la medida cautelar que mantuvo congelada la disposición de Griesa de pagarle a los “fondos buitre”, ha tensionado hasta límites inimaginables la situación económica y política, en un momento de ajuste de la economía. Pero, es bueno recordar que en 2004, Néstor Kirchner firmó el decreto Nº 319 que prorrogó la jurisdicción de los Tribunales de Nueva York y la renuncia a oponer la defensa de inmunidad soberana. Esta renuncia de soberanía, se mantuvo en el canje de 2010 con la firma del decreto Nº 1953 de 2009.

La postura del gobierno de negociar con estos fondos (us$ 1500 millones) y con los restantes acreedores no reestructurados (unos us$ 15.000 millones), se inscribe en lo acontecido con los acuerdos con el CIADI, Repsol y El Club de París, que va alejando al gobierno de la “profundización del modelo” y el “vamos por todo”. Remite también a que al no haberse realizado oportunamente una auditoría sobre el endeudamiento externo, (segunda oportunidad perdida), el gobierno debe pagar incluso la parte fraudulenta de esa deuda. Desde las reestructuraciones de la deuda externa, el gobierno pagó a los tenedores de bonos us$ 190.000 millones, (12) que sumados a la fuga de capitales señalada anteriormente, brindan un panorama de cómo ha influido esta fuga de capital en estos últimos años en la economía.

Las posiciones asumidas por los Tribunales de Nueva York, beneficiando abiertamente a los “fondos buitre”, a pesar que un amplío abanico de opiniones mundiales, emitieron opiniones favorables a la Argentina, (13) reflejan que este es un sector “lumperizado” del capitalismo que no integra el conjunto de los sectores concentrados, quienes tienen interés que la Argentina continúe operando con la mayor normalidad posible, para proseguir extrayendo los beneficios que brinda a los centros un país atrasado y dependiente.

FINALMENTE

El período que se abre se encuentra signado por los problemas mencionados y por el creciente déficit fiscal., que en el primer trimestre sumó $ 33.000 millones y podría llegar en 2014 al 4.7% del P.B.I., unos $185.000 millones. Si el gobierno no consigue los dólares necesarios para que la transición hasta 2015 transcurra en “forma ordenada”, (14) esta se convertirá en una transición traumática y el resultado de las próximas elecciones generales, derivará en un retorno a la ortodoxia más promercado. Quedarán entonces sin resolver los cuellos de botella característicos de la desarticulada y atrasada estructura social, política y económica argentina. Se incrementará aún más el endeudamiento externo y se repetirán los anteriores procesos económicos, que serán la demostración más acabada de los límites estructurales del capitalismo argentino. Ante las concesiones efectuadas al poder económico mundial, no se debe caer en un empirismo acrítico y se debe plantear la necesidad de construir una alternativa que contenga un proyecto emancipador, que vaya más allá de una radicalidad retórica y supere los límites dentro de los cuales se ha manejado el modelo neodesarrollista.

*Alberto Wiñazky, economista, escritor, miembro del Consejo Editorial de Tesis 11. –

Junio 2014

1 Ver Ámbito Financiero – 5-06-14
2 FIDE Nº 352 – pag. 33 – Abril 2014
 .  3    Es conveniente destacar que las familias indigentes tienen ingresos menores al costo de una canasta compuesta solamente por los alimentos, que son los que permiten a sus miembros cubrir las calorías necesarias para vivir.
      4    Ver La Nación – 28-05-14
      5    Ver Página 12 del 06-06-14
      6    Ver Página 12 del 14 de junio de 2014
7    Ver  Página 12 del 10 de junio de 2014. Pero además es necesario resaltar que
      12 millones de habitantes del país se encuentran afectados o con posibilidades
      de contraer enfermedades oncológicas, por la utilización de agroquímicos en
      el proceso sojero.
      8    Al decir clases subalternas, se trata de definir la relación entre estas y la clase
            dominante, pero no se diferencia entre la clase obrera explotada, y los sectores
            sociales oprimidos.
.     9    Asociación de Bancos de la República Argentina, Asociación de Bancos
           Argentinos, Cámara Argentina de Comercio, Bolsa de Comercio de Buenos
           Aires, Sociedad Rural Argentina, Unión Industrial Argentina     
      10  Ámbito financiero – 24 de junio 2014
      11  FIDE Nº 354 – Pag. 22 – Mayo 2014
12 Cifra provista por Claudio Scaletta – Cash – 29-06-14
13  “Los acreedores que aceptaron cambios y los holdouts no son casos similares”.
“Forzar a que se los trate como iguales parece un error” Financial Times 25 de
Junio 2014.
            También la UNCTAD, advirtió que “la crisis con los fondos buitres amenaza
            con profundas consecuencias al sistema financiero internacional”. Clarín 26 de
            junio de 2014.
            Se contó también con el apoyo de varios países y de publicaciones: Francia,
            Bolivia, The New  York Times y el Financial Times.
            Pero no se observan propuestas de medidas concretas, no declarativas, por parte
           de la CELAC, de UNASUR o de Brasil.
            Pérez Esquivel, desde la Argentina. (tal vez la declaración más importante).
14  Los vencimientos de la deuda para el 2015 se han incrementado significati-
vamente, por los acuerdos con el Club de París, con Repsol y por la posibilidad de acordar con los “fondos buitre”, más el vencimiento del Boden 2015.

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